Recetas fáciles, trucos de cocina, consejos, nutrición y mucho más.

Receta: tosta de huevos de perdiz con setas a la nata


Hace un par de fines de semana, además de disfrutar de un estupendo puente de 4 días (del que ya desgraciadamente  me he olvidado), tuve el placer de disfrutar también de un estupendo día de campo con mi familia. Una grata compañía con un bonito entorno y un tiempo estupendo.

Pero por si eso no fuera suficiente, tuve el placer de regresar a casa con unos deliciosos y sanísimos alimentos: un buen manojo de espárragos trigueros totalmente silvestres y 11 huevos, 7 de codorniz y 4 de perdiz. Sí, sí, habéis leído bien: de perdiz, unos huevos algo más grandes que los de codorniz, pero mucho más pequeños que los de gallina.

Como podéis ver en la foto, los huevos de perdiz son algo más grandes que los de codorniz, pero mucho más pequeños que los de gallina (tengo que decir que el de la gallina es pequeño). Una cosa que tengo que confesar, que mientras pensaba qué hacer con ellos, me hice un par a la plancha y los aderecé con una pizca muy pizca de sal (acorde a su tamaño)… Deliciosos, la explosión de sabor de la yema al romperse dentro de la boca, no tiene precio (como dice un famoso anuncio de la tele, jeje). En mi modesta opinión, tienen algo más de sabor que los de codorniz y, como éstos, tienen el encanto de tener un tamaño pequeño, por lo que puedes tomarlos de un solo bocado.

Después de unos días, me decidí a hacer una receta de Huevos con champiñones que siempre había tenido ganas de hacer, pero nunca había encontrado la oportunidad ¿y qué mejor que ésta?. Unos pequeños cambios a la receta original, y quedó un bocado espectacular que espero que hagáis, porque estoy segura que os gustará.

Receta: Tosta de huevos de perdiz con setas a la nata

Ingredientes para 5 personas (5 tostas):
10 huevos de perdiz (o de codorniz si en último caso)
600 gr. de setas variadas
200 ml. de nata líquida
1-2 ajos picaditos en daditos pequeños
1 ajo entero
200 ml. de vino blanco
Perejil picado
Pimienta negra
Sal
Aceite
10 rebanadas de pan pequeñas

Preparación:
1. Ponemos un poco de aceite en una sartén grande y echamos el ajo picadito. Le damos un par de vueltas y, sin que llegue a dorarse, añadimos de golpe las setas (si están congeladas como las mías se cocerán en el agua que soltarán, no pasa nada, no hay que dorarlas). Salpimentamos y dejamos al fuego hasta que el agua que suelten las setas se reduzca a la mitad (empezará a coger cuerpo).

2. En ese momento, añadimos la nata y, en el mismo recipiente donde viene la nata, medimos el vino y lo añadimos también (si las setas no son congeladas y no sueltan agua, tendrás que añadir un poco de agua junto con nata y el vino).

3. Dejamos que todo reduzca como a la mitad, añadimos un poco de perejil picado, le damos unas vueltas y apagamos el fuego. La consistencia de la salsa de champiñones es variable, si la dejas muy espesa el pan sobre el que irá colocada se empapará fácilmente, por lo que será necesario tomarla con cuchillo y tenedor. Por el contrario, si quieres que la tosta se pueda comer con la mano, interesa que la salsa esté más bien espesita. Eso sí, sea lo que sea, déjala unos 15-20 minutos cociendo a fuego medio, si te queda más espesa de lo que deseas, se soluciona con un chorro de leche.

4. Mientras cuece la salsa, vamos cortando las rebanadas de pan, pelamos el ajo entero y lo cortamos por la mitad. Reservamos.

5. (Los siguientes pasos deben hacerse rápido, ya que el plato se enfría muy rápidamente) Ponemos a tostar dos rebanadas de pan. Mientras, freímos o hacemos a la plancha los huevos. Cuando el pan esté tostado, lo pintamos un poco con la mitad del ajo (cuidado, como te pases solo te sabrá a ajo, si es poco no le dará el toque, desgraciadamente esto debe ser cuestión de práctica). Una vez pintado con el ajo, colocamos encima los huevos y reservamos tapado para que no se enfríen demasiado.

6.- Tostamos todos los panes, freímos todos los huevos y preparamos las 10 rebanadas. Cuando todo esté listo, napamos las tostas con la salsa bien bien calentita, colocamos a su lado otra rebanada de pan (siempre viene bien para untar la salsa que está de muerte). Y a comer cuanto antes que se enfría.

P.D. Gracias a mi primo por regalarme los huevos de perdiz… Han sido todo un descubrimiento.

6 comentarios en esta entrada
    • Jeje, así no solo no se ensucia otro recipiente, si no que además aprovechas la nata en caso que hayan quedado restos en el brick. Gracias Holly Cocina.

Deja un comentario

El equipo de Cocina.es

¡Conócenos! En los fogones de este blog, somos muchos los apasionados del buen comer y de la nutrición comprometidos con tus ganas de aprender y de descubrir nuevas y originales recetas de cocina. Tenemos mucho que contarte.

Usamos 'cookies' propias y de terceros para dar un mejor servicio y ofrecer publicidad personalizada a nuestros usuarios. Al navegar o utilizar nuestros servicios, entendemos que acepta el uso que hacemos de las 'cookies'.