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Sofía nos lleva al huerto

Sofía es mi colega. La conocéis de sobra porque sobre todo en los últimos meses viene triunfando con sus estupendas recetas. Su último éxito fue la de pan con leche y canela, una receta simple y tradicional que, tal vez por eso, se ha situado en la primera posición del ranking de artículos más populares del blog en tan sólo una semana, superando todas nuestras expectativas.

El caso es que Sofía tiene un huerto casero en la terraza de su casa, y me parecía interesante dedicarle un artículo y compartir con vosotros esta genial idea. Sé que a muchos de vosotros se os ha pasado por la cabeza crear vuestra propia mini explotación agrícola en vuestra casa, pero bien por falta de tiempo, o por falta de atrevimiento, no habéis llegado a hacerlo. Y nada mejor para animarse, que tener constancia del éxito de una idea a través de un caso real.

Hace tiempo publiqué un artículo en el que os proponía crear un huerto en la cocina con soportes y cajas de hierbas de Ikea, pero el tipo de huerto del que os quiero hablar hoy -marca registrada de Sofía- supone un paso más en el escalafón del maravilloso mundo de los huertos caseros. Y es que de la terraza de Sofía, en los meses de verano uno puede surtirse alegremente de calabacines (en las garrafas negras) y de tomates (en las botellas de agua transparentes) que, como os podéis imaginar, no se pueden comparar con los que se compran en cuanto a sabor y frescura.

Aunque ella en sí misma personaliza el título de “alegría de la huerta”, tampoco le faltan lechugas a Sofía (son las que están en los maceteros blancos), de las cuales arranca hojillas para sus ensaladas a lo largo de todo el año. Y como veis en la foto (y aunque el resto no se puede ver, os lo cuento yo), el suelo de la terraza es todo un manto de pequeñas plantaciones de naranjos, esparragueras y hasta una higuera.

Todo un ejemplo de aprovechamiento de los recursos, ¿no os parece?, así es que el que tiene una terraza en casa (no tiene que ser excesivamente grande) y no tiene un mini huerto, ya no tiene excusa. Si tenéis dudas sobre cómo conseguir los plantones o las semillas, o sobre los cuidados que necesitan, no dudéis en dejar vuestros comentarios.

3 comentarios en esta entrada
  1. Gracias Ricardo, por ser como eres, por este artículo que se nota que está escrito con cariño… y por eso de que soy “la alegría de la huerta”.

    Iré dando noticias sobre si de aquí sale algo comestible o no, jejejeje.

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