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¿El microondas es malo?

Que “el microondas es bueno” o que “el microondas es malo” son afirmaciones lanzadas al aire de forma habitual a pie de calle, y que han dado lugar a una especie de leyenda urbana en defensa y en contra del doméstico instrumento de cocina, respectivamente. Y es que cocinar con microondas, más allá del mero hecho de calentar, es una práctica más generalizada que nunca en nuestros días.

A este respecto, un grupo de científicos de la Universidad de Graz (Austria), en colaboración con investigadores de la Universidad de Extremadura, acaba de publicar un estudio en la revista Sciencedirect.com que revela los datos sobre “la posible influencia de los campos electromagnéticos emitidos por los microondas en la estructura y la digestión enzimática de las proteínas de los alimentos”.

Quienes piensan que el microondas es malo para la salud, se han basado tradicionalmente en dos teorías: por un lado, en la supuesta incidencia directa sobre el ser humano de las radiaciones electromagnéticas emitidas por los microondas; y por otro, en la anómala modificación de las propiedades de los alimentos al ser expuestos a las ondas electromagnéticas de los microondas, a la hora de ser calentados o cocinados.

Acerca de la supuesta relación entre la salud y la emisión de radiaciones electromagnéticas, tanto del microondas, como de la mayoría de electrodomésticos que acumulamos en nuestras casas, si bien aún no existen estudios científicos concluyentes, siempre se ha recomendado aplicar el sentido de la moderación y de la precaución.

Pero dejando a un lado esta línea teórica, las conclusiones del mencionado estudio sobre la segunda de las sospechas que empañaba la buena imagen de los microondas, determinan que “los valores aplicados en laboratorio con un microondas convencional, tienen una magnitud entre 3 y 4 veces más baja de la que se necesitaría para provocar cambios significativos en proteínas o enzimas”. Asimismo, de esta investigación se extrae que las alteraciones que se producen en las enzimas de los alimentos a temperaturas superiores a 60 ºC, tienen lugar de la misma forma ya se utilice un microondas para su calentamiento, o cualquier otro mecanismo dieléctrico convencional.

Apoyándonos en este estudio, por tanto, podemos afirmar que el microondas es bueno para cocinar; al menos, no podemos decir que el microondas sea malo, o peor que otros métodos de cocinado. Al hilo de esta investigación, queda la duda de la conveniencia o no de cocinar determinados alimentos en exceso, de qué temperatura o tiempo de cocinado se puede considerar excesivo, de hasta qué punto los alimentos se ven alterados al ser sometidos a un proceso de cocinado superior a 60 ºC, etc. Pero al menos de momento, rompamos una lanza en favor del microondas.

Foto: Rigues

 

2 comentarios en esta entrada
  1. Opino que todo en exceso es malo… Y que en el siglo XXI estamos rodeados de ondas por todos lados, móviles, wifi y un largo etc.
    No creo que se deba tener sólo en cuenta la parte nociva de los microodas.

  2. Además si cocinamos en recipientes adecuados, como los de Tupperware, avalados por la Unión Europea, impedimos que se desprendan componentes a los alimentos mientras se cocinan, como sí puede suceder con otro tipo de plásticos.

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