Recetas fáciles, trucos de cocina, consejos, nutrición y mucho más.

Leche vegetal casera

Las leches vegetales ocupan cada vez más espacio en las estanterías de los  supermercados: leche de almendras, leche de arroz, leche de avena, leche de soja, naturales, con chocolate, light… Sin duda, la variedad es mucha, pero el precio, no lo podemos negar, es alto. Yo digo muchas veces que son “el agua mineral más cara del mundo” y es que casi todo lo que llevan esas leches vegetales es agua (si no me crees, lee los ingredientes y verás el % de vegetales y/o frutos secos de los que están compuestas).

Además del precio, que es un aliciente para aprender cómo hacer leche vegetal en casa, está la opción de hacer una leche vegetal con una mezcla variada de ingredientes y no sólo de un sabor. Esto es lo que me ha llevado a probar varios tipos de leches vegetales caseras, y finalmente he dado con la receta que más me ha gustado y que hoy quiero compartir con todos vosotros.

Como veréis, la variedad de ingredientes que añado a esta leche vegetal es mucha, por lo que la cantidad de vitaminas, minerales y grasas buenas que puedes tomar en el desayuno, es increíble. Y lo mejor, grasas saturadas casi nulas y grasas trans inexistentes… Todo un “chute” de energía de la buena para empezar el día.

Quiero aprovechar para deciros que también he hecho la leche de arroz sola, la leche de almendras, la leche de avellanas… Todas esas recetas de leches vegetales se encuentran fácilmente en Internet. Esta receta que os he traído es especial por su cantidad de ingredientes y muy rica (a mí me recuerda a la horchata, pero menos dulce, aunque eso tiene solución añadiendo un poco más de azúcar).

leche vegetal

Ingredientes para 1 litro:

  • 20 gr. de almendras crudas
  • 20 gr. de avellanas (mejor crudas, pero te son difíciles de encontrar, al menos que no tengan sal)
  • 20 gr. de nueces
  • 60 gr. de muesli (el que yo compro tiene trigo, centeno, avena, maíz, lino, semillas de girasol, fruta deshidratada, uvas pasas y algún fruto seco extra. Pero puedes usar el que encuentres o el que uses normalmente)
  • 60 gr. de miel de flores
  • 20 gr. de azúcar moreno
  • Agua mineral

Elaboración:

  • Echar en el vaso de la Thermomix todos los frutos secos y el muesli. Triturar a velocidad 5 durante unos 20 segundos.
  • Agregar el azúcar, bajar los restos de las paredes, y volver a triturar otros 10 segundos a la misma velodidad.
  • Añadir la miel y 2 vasos de agua. Volver a triturar durante 10 minutos a velocidad 9.
  • Echar en una botella de cristal el resultado y rellenar con agua hasta completar el litro… Ya está.

Como veis, yo hago la leche vegetal en la Thermomix, más que nada porque es más sencillo y gracias a ella queda todo muy bien molido. Pero si no tienes la Thermomix puedes hacerla con tu robot de cocina o con la batidora de brazo.

La opción de añadir más o menos miel, y por lo tanto más o menos azúcar, es al gusto de cada uno. Yo casi nunca le añado azúcar, añadiendo 80 gr. de miel, pero he notado que cuando le añado el azúcar suele durar más tiempo fresca y con mejor sabor.

Los frutos secos los podemos echar directamente, o dejarlos que se hidraten en agua unas 12 horas. Yo los suelo usar sin hidratar por la simple razón de que se me olvida echarlos en agua, pero si tienes buena memoria, mejor hidratados 😉

Una vez lista la leche vegetal tienes dos opciones, colarla con un colador fino, manga de tela o chino, o tomarla tal cual. Yo no la cuelo, pues así aprovecho toda la fibra que tiene el preparado, pero puede que te resulte desagradable al beberla. Si es así, no dudes colarla, ya verás qué rica y fina está.

Un punto en contra de hacer la leche vegetal en casa, es que no dura mucho más de 2 días en la nevera, al tercer día suele comenzar a tener un sabor distinto, por lo que te recomiendo que tomes 1/2 litro de este preparado de leche vegetal casera cada día, para terminarlo en el momento justo.

Si quieres añadirle un extra de calcio, venden en los herbolarios pasta de sésamo, le puedes añadir una cucharadita. Eso sí, ten presente que el sabor de esa pasta es bastante amargo y eso se notará en el sabor de la leche final.

El alpiste también puede añadirse sin problemas, pero le aporta muchos trozos de cáscara que hacen un poco más desagradable tomar la leche sin colarla. Si quieres añadirlo, una cucharada le va bien y así también tendrás todas las propiedades del alpiste a tú alcance.

Para la próxima tengo pensado añadirle un poco de cacao puro… Ya os contaré qué tal está el resultado.

Deja un comentario

El equipo de Cocina.es

¡Conócenos! En los fogones de este blog, somos muchos los apasionados del buen comer y de la nutrición comprometidos con tus ganas de aprender y de descubrir nuevas y originales recetas de cocina. Tenemos mucho que contarte.

Usamos 'cookies' propias y de terceros para dar un mejor servicio y ofrecer publicidad personalizada a nuestros usuarios. Al navegar o utilizar nuestros servicios, entendemos que acepta el uso que hacemos de las 'cookies'.