Recetas fáciles, trucos de cocina, consejos, nutrición y mucho más.

Cómo hacer germinados

Hacer germinados es muy fácil, e incluir en la dieta cualquiera de las semillas y legumbres que se prestan a la germinación, es muy saludable. ¡Te lo explico!

Para que lo entiendas rápido, germinar semillas o legumbres significa conseguir de cada grano un brote fresco a través de un proceso de hidratación que dura más o menos tiempo dependiendo de la semilla. Y para hacerlo, aunque se puede usar un germinador de semillas, no hace falta más que la materia prima: un puñado de lentejas, de semillas de alfalfa, de sésamo, de pipas de calabaza y de girasol, etc.

Lo mejor es que esos brotes se pueden comer sin necesidad de cocinarlos, lo cual nos permite aprovechar todas las propiedades de los germinados, que son muchas y muy valiosas.

Precisamente por sus propiedades, y por lo sencillo que resulta hacerlos en casa, el consumo de germinados ha aumentado mucho en los últimos años, siendo además un recurso de primer orden en las cocinas profesionales para el emplatado de todo tipo de comidas.

Aunque son los colectivos de vegetarianos, veganos y crudiveganos, los que han impulsado la idea de la germinación casera de semillas para el consumo directo, no hace falta pertenecer a ninguno de ellos para “pillar” la idea y aprovecharse de las muchas virtudes de comer germinados.

Germinados

Por eso, a continuación te explico cómo hacer germinados de lentejas, de garbanzos, de alfalfa, de sésamo, etc.

Germinación de semillas y legumbres

No es ningún alarde de la técnica ni del lenguaje audiovisual, pero este vídeo fue el responsable de que un buen día me enganchara a esto de los germinados caseros:

Como ves, para obtener una bella germinación de lentejas, sólo tienes que mantener humedecidas (no sumergidas en agua) las lentejas en un recipiente, y mantenerlas expuestas a la luz, a ser posible natural, durante aproximadamente 8 ó 9 días (depende del tipo de lentejas; si usas una variedad de lentejas pequeñas, como las pardinas, puedes lograr los germinados en la mitad de tiempo). Una vez conseguidos los germinados de lentejas, puedes mantenerlos tapados en un tarro en frío durante tres días, o bien llevarlos a la mesa acompañados de un buen aliño en ensalada, o adornando cualquier comida.

Y lo mismo tendríamos que hacer para germinar garbanzos. No obstante, para hacer germinados, siempre es recomendable tener las legumbres o semillas entre 6 y 8 horas en remojo antes de iniciar el proceso. Pasado ese tiempo, sólo tenemos que escurrirlas y mantenerlas húmedas hasta que broten los germinados.

Si no tienes un sitio donde mantener una bandeja durante tanto tiempo, siempre puedes usar un germinador de semillas, o bien una bolsa de lino, como se explica en este otro vídeo:

Para hacer germinados de semillas (alfalfa, sésamo, amapola, lino, alpiste etc.), el proceso es el mismo, aunque hay algunas semillas que requieren hasta 20 días para germinar, al tener la cáscara más dura. Especialmente demandados por su sabor y su textura son los germinados de alfalfa; de hecho, cada vez es más fácil encontrarlos en los supermercados, aunque nada como darse el gusto de verlos nacer y crecer de la semilla.

También podemos emplear la misma técnica para hacer unos preciosos germinados de brócoli, de col lombarda… Es tal la adicción que genera esto de germinar semillas, que en unas semanas puedes estar convirtiendo en brotes frescos hasta los granos del café.

Recetas con germinados

Como ya te he dicho y tú mismo comprobarás, la mayoría de los germinados se pueden comer directamente, al igual los brotes de ensalada. No obstante, lo mejor es convertirlos en ensaladas con un buen riego de aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal, o con una vinagreta francesa de mostaza y aceite de oliva.

Entre mis recetas con germinados preferidas, está la deliciosa ensalada de germinados de lentejas con aderezo dulce que describo en este artículo:

Receta: germinados de lentejas en ensalada

Si haces una ensalada de germinados de lentejas o de garbanzos, yo “complicaría” un poco más el plato añadiendo invitados extra como cebolla, rábano, tomate, perejil, incluso unos dados de queso suave, etc. Cualquier toque dulce, ayudará a contrarrestar el punto amargo natural de la mayoría de los germinados.

Fotos: Is Abel

3 comentarios en esta entrada
  1. ¡Me encanta! Es una idea estupenda y más ecológica, ¡imposible! Lo de las bolsas de lino me ha acabado de conquistar porque así no tienes nada que te estorbe en medio de la cocina.

    • Si duermes por la noche entre 6 y 8 horas, ya tienes el tiempo de remojo, y ya sólo te queda mantener las semillas o las legumbres humedecidas hasta que broten los germinados. El utensilio (frasco de vidrio, bandeja o saco de lino) es lo de menos… Gracias a ti y suerte con tus primeros germinados 😉

Deja un comentario

El equipo de Cocina.es

¡Conócenos! En los fogones de este blog, somos muchos los apasionados del buen comer y de la nutrición comprometidos con tus ganas de aprender y de descubrir nuevas y originales recetas de cocina. Tenemos mucho que contarte.

Usamos 'cookies' propias y de terceros para dar un mejor servicio y ofrecer publicidad personalizada a nuestros usuarios. Al navegar o utilizar nuestros servicios, entendemos que acepta el uso que hacemos de las 'cookies'.