Una de las mayores enseñanzas que sacamos de El péndulo de Foucault o El cementerio de Praga, los dos libros que Umberto Eco ha dedicado a las grandes conspiraciones para hacerse con el poder mundial, es que si quieres que una conspiración se convierta en realidad solamente tienes que inventarla. Es más, cuanto más descabellada sea ésta más visos de credibilidad tendrá. Según parece, poco se ocuparon de cuestiones relacionadas con la pasta los templarios, los Rosacruz, el Sionismo internacional, José Balsamo, Cagliostro, los condes Saint Germain o el de Montecristo, la masonería, Adolf Hitler, Walt Disney, los cátaros o Martín Lutero, pero a mí me huele el hecho de no haber encontrado esta espectacular receta de pasta típicamente siciliana en la carta de ningún restaurante de fuera de la isla, y más aún siendo una de las recetas preferidas del famoso comisario Montalbano. ¿No oléis ni un leve tufillo de conspiración en todo ello?
Ingredientes
- 500gr de macarroncitos
- 200gr de tuma o caciocavallo fresco cortado en lonchas (en su defecto se puede utilizar cualquier tipo de queso fresco, como la mozzarella)
- 200gr de carne de cerdo picada
- salsa de tomate natural en abundancia
- medio vaso de vino blanco seco
- 100gr de mortadela cortada a daditos
- 2 huevos cocidos cortados a dados
- un puñado de hojas de albahaca
- 3 berenjenas hermosas en rodajas
- 100gr de queso pecorino rallado
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
- mantequilla
- pan rallado
Preparación
- Salpimentar la carne picada y freír hasta obtener un color dorado, añadir entonces cuatro cucharadas soperas de tomate y el vino.
- Cocer a fuego moderado hasta la evaporación del líquido. Reservar.
- Freír en abundante aceite las rodajas de berenjena.
- Cuando tengan un color ligeramente dorado pasarlas a un papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
- Cocer la pasta al dente siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Agregar a las pasta unas 25 cucharadas soperas de salsa de tomate frito, mezclar y reservar.
- Untar una fuente apta para el horno con mantequilla y espolvorear con pan rallado.
- Disponer una capa de macarroncitos en la fuente, luego cubrir con la mitad de la carne picada, del queso tuma (o el queso elegido), del huevo duro, de la mortadela y de las hojas de albahaca.
- Cubrir con una capa de rodajas de berenjena fritas.
- Cubrir con otra capa de todos los ingredientes en el mismo orden.
- Untar la segunda capa de berenjenas con salsa de tomate.
- Introducir la fuente en el horno precalentado a 220ºC y dejar cocer durante 20 minutos.
- Cubrir la fuente con el queso rallado y unos trocitos de mantequilla y mantenerla en el horno hasta obtener una costra dorada.

