Bucatini alla amatriciana – En Roma, el corazón sonríe
Comienzo hoy con una receta muy conocida en toda Italia y mas allá, una receta muy sencilla, pero en pocos la saben hacer: “Bucatini alla amatriciana”. Si no encontramos los Bucatini, se pueden utilizar los Spaghetti. Esta fantástica receta, tiene una historia bastante antigua. Todo viene de la creatividad de los pastores de Rieti, cerca del pueblo llamado Borgo di Amatrice. En práctica, la frontera entre Lazio y Abruzzo.
Esta receta es considerada de la región Lazio, pero en realidad nace en la región Abruzzo porque hasta el 1927 el Borgo di Amatrice fue de la provincia de la ciudad Aquila (Abruzzo). Probablemente esta receta se preparó con solo los ingredientes disponibles en la época (sin tomates, los chicharrones y sin la papada de cerdo curada y esto sí, el siempre presente queso “Pecorino” de esas áreas).
Pero ahora tratamos de hacer esta receta ¡seguid paso a paso y el resultado no os defraudará!
Ingredientes para 4 personas:
200 gramos de papada de cerdo curada con chili,
un buen chorro de vino blanco,
250 gramos de tomates cherry frescos,
80 gramos de queso “Pecorino “, preferentemente de la zona,
un poco mas de chili … no se exceda,
un poco de sal.
La sal se utiliza solamente en el agua de la pasta, pero incluso aquí prestando atención (sin excederse). Mientras tanto, hemos hecho, calientes, 4 platos. Servimos esta maravilla de receta, con un poco de queso ” Pecorino ” para decorar. Para beber, recomiendo un excelente “Rosso Velletri”.
Ahora quiero rendir homenaje a un poeta de Roma, su nombre es Trilussa (1871-1950 ), sus poesías reflejan perfectamente la forma de ser de la gente de Roma. Aquí tenéis una de sus muchas poesías, espero que os guste. Naturalmente no es en italiano, sino en dialecto.
Carità cristiana
Er Chirichetto d’una sacrestia
sfasciò l’ombrello su la groppa a un gatto
pè castigallo d’una porcheria.
- Che fai? – je strillò er Prete ner vedello
- Ce vò un coraccio nero come er tuo
pè menaje in quer modo… Poverello!…
- Che? – fece er Chirichetto – er gatto è suo? -
Er Prete disse: – No… ma è mio l’ombrello! -.
Caridad cristiana.
El monaguillo de una sacristía
rompiò el paraguas en la parte posterior de un gato,
para castigarlo por una tontería.
¿Qué estas haciendo? gritó el cura, a ese pobre gato?
¿Por que el gato es el suyo? Preguntó el monaguillo…
El cura contestó…..no, ¡pero es mío el paraguas!



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