Las manchas de cal son muy habituales en los fregaderos de acero inoxidable. Para quitarlas, sólo tienes que echar un chorro de sifón y a continuación frotar con una esponja suave.
Los fregaderos de cero inoxidable con el paso del tiempo se quedan opacos.
Devuélveles el brillo del primer día con ayuda del aceite, de girasol, de oliva, de máquina o corporal. Para ello solo tienes que impregnar una balleta con el aceite que prefieras y pasarla por el fregadero bien seco. Deja que el aceite actúe toda la noche y, por la mañana, seca bien con un paño seco... El brillo está asegurado.
Cuando usamos el rallador es una lata después limpiarlo, porque siempre quedan restos.
Para limpiar el rallador y que quede cómo nuevo, debes rallar un pedazo de pan duro y pasarle mucha agua calientes. Así desaparecerán todos los restos de comida y verduras.
Si quieres dejar la cafetera como nueva, basta con meter todas las piezas de la cafetera en una olla con agua hirviendo y añádele un cuarto de litro de vinagre. Deja las piezas dentro del agua hasta que se haya enfriado completamente.
Una vez limpia y seca la plancha no antiadherente, (recomendamos limpiarla con estropajo de aluminio, siempre y cuando no sea anti haderente), le pasamos la piel de un limón limpio y extendemos sal gorda, lo retiramos con un papel.
Calentamos la plancha unos minutos para que se seque y le pasamos un trozo de papel de cocina con aceite de oliva para evitar que se oxide.
Si en el momento de limpiar endivias, caes en la tentación de lavarlas con agua, estarás cometiendo un error, ya que potenciaras de una forma importante el amoargor de las mismas.
Lo que tienes que hacer para limpiarlas, es humedecer un trapo limpio y frotar con él toda la superficie de las hojas... Es un poco pesado, pero merece la pena el resultado.