Si por un error se te mezclan los huevos cocidos con los frescos, no te preocupes, son sencillos de diferenciar.Solo tienes que poner el huevo en una superficie lisa y hacerlos rodar como las hélices de un avión. Si gira sin problemas está cocido, si da una vuelta y se para en seco está fresco.
Para que los huevos cocidos tengan la yema en el centro, debes moverlos con cuidado varias veces cuando los estés cociendo, sobre todo al principio.
Para saber si un huevo está fresco puedes meterlo en un recipiente con agua, si se va al fondo está fresco, si por el contrario flota, no lo está tanto. Cuanto más flote en el agua, menos fresco estará.
Para que el arroz cocido quede bien blanco, añade unas gotas de vinagre o limón al agua de cocción.
Para tener siempre a mano una buena hoja de laurel fresco, mételo en el congelador, de esa forma no se secará y estará como recién cortado.
Cortamos el trozo de queso que queremos conservar en tacos pequeños, que luego guardaremos en un recipiente hondo. Rellenamos el recipiente con aceite de oliva, y así almacenado el queso nos aguantará fresco mucho más tiempo, tanto en frío como a temperatura ambiente.