Cuando hagas una crema de zanahoria o de calabaza, prueba a hacerla de esta forma, te aseguramos que no te arrepentirás, ya que potenciarás muchísimo el sabor de la verdura.
El secreto conseguir la explosión de sabor, consiste en rehogar la zanahoria en mantequilla y añadirle una pizca de bicarbonato (muy pizca, con la puntita de un cuchillo es más que suficiente para una crema para 4 personas).
El bicarbonato acelera e intensifica la caramelización de la verdura y se consigue con ello que la verdura no pierda ni un apice de su potencia natural con la cocción, y que incluso la aumente.
Además, si en lugar de añadir agua en la cocción o caldo de otro tipo de verdura o carne, añades caldo o licuado de la verdura principal, el resultado es espectacular y casi, inmejorable.
Las grietas en las manos, tan habituales en invierno o cuando se trabaja mucho con ellas, se pueden combatir con una crema de avena que tú mismo puedes hacer. Para hacer la crema de manos casera con avena, tienes que hacer una papilla triturando avena junto con un chorrito de aceite de oliva. La crema la tienes que aplicar sobre las manos y dejarla actuar durante unos 10 minutos varias veces al día.
Una forma muy sencilla de hacer crema facial para lifting (alisado) es mezclando pepino con la clara de un huevo y un yogur natural. El pepino lo tienes que licuar para añadirlo triturado. El ungüento resultante lo tienes que aplicar sobre el rostro, y dejarlo actuar durante 20 minutos. Luego tienes que retirarlo con agua caliente.
Para que las especias conserven su sabor, procura guardarlas en un lugar oscuro y fresco, ya que el calor y el exceso de luz las resecan y les quita sabor y propiedades.
Sobre todo para cuando tienes que conseguir que las coman los niños, suaviza el sabor de las verduras antes de freírlas, hirviéndolas durante 2 minutos. ¡Escúrrelas bien y a freír!
Cuando queramos cocinar riñones, hay un pequeño truco para quitarle el mal sabor: ponerle unos pedacitos de corteza dura de jamón curado en el guiso.
Tendrán un sabor delicioso.