Fundir chocolate parece sencillo, pero puede convertirse en un suplicio porque se puede quemar el chocolate e, incluso, no derretirse por mucho que se haga.
Sigue estos pasos, y verás lo sencillo y rápido que es.
1- En el microondas:
Troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol apto para el microondas. Lo metemos a potencia media o mínima 30 segundos, lo sacamos, lo removemos y lo volvemos a meter otros 30 segundos. Repetimos esta operación hasta que el chocolate quede perfectamente derretido.
Si quieres, para facilitar y acelerar el proceso, se le puede añadir un poco de mantequilla, de esta forma además quedará más líquido y brillante.
2- Al baño María:
Si lo hacemos al baño maría, lo más importante es que no le entre agua al chocolate, ya que si le entra se queda duro y no ser derretirá bien. Por eso se debe hacer en un baño María con muy poca agua.
Lo ideal para que quede una crema de chocolate es, en este caso, añadir la mitad de su peso en mantequilla junto con el chocolate a derretir.
Para recuperar la firmeza de las verduras para ensalada, sobre todo en verano ya que con el calor es más sencillo que se pongan mustias, sólo tienes que ponerlas a remojo en agua con un poco de hielo. De esta forma se hidratarán rápidamente y se pondrán tersas y tiesas.
Para empezar, intenta eliminar la mancha lo antes posible con un poco de papel absorbente. A continuación, aplica glicerina y lava la prenda como de costumbre.
Si la prenda no pudiera mojarse, frota la mancha con un poco de amoníaco diluido en agua (unos 10 ml. de amoniaco en 1 litro de agua).
Sobre todo en grandes ocasiones como las Navidades, es muy normal adornar las mesas con velas, cosa que puede ser un desastre para tu mantelería.
Si quieres evitar que las velas goteen, sólo tienes que comprar velas de calidad, frotarlas con un algodón humedecido en alcohol de quemar y encenderlas... Tus manteles lo agradecerán.
Los fregaderos de cero inoxidable con el paso del tiempo se quedan opacos.
Devuélveles el brillo del primer día con ayuda del aceite, de girasol, de oliva, de máquina o corporal. Para ello solo tienes que impregnar una balleta con el aceite que prefieras y pasarla por el fregadero bien seco. Deja que el aceite actúe toda la noche y, por la mañana, seca bien con un paño seco... El brillo está asegurado.
Las almejas en general, los mejillones u los berberechos, debido a su alto contenido en cromo, ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre. Si quieres echarle una mano a tu insulina, incluye las almejas, los mejillones y los berberechos en tu dieta, y podrás compensar posibles excesos de azúcar debido a una dieta rica en dulces.
Para enriquecer el sabor de los estofados de carne, cuando ya estén casi hechos, añadiremos dos cucharadas de cacao a la cazuela o sartén, daremos unas vueltas para que se impregne bien toda la salsa, y dejaremos que el estofado se termine de hacer durante unos 5 minutos más.
La técnica de cocinar bacon en el microondas ya podría ser considerada por sí misma como un truco de cocina, pero en este caso os vamos a hablar de la manera de hacer bacon crujiente, rápido y sin ensuciar.
Para que el bacon nos quede en su punto, lo mejor es meterlo en el microondas sobre un plato, y al mismo tiempo envuelto en papel de cocina (conviene darle al menos un par de vueltas). Luego lo calentaremos durante 2 minutos y medio a 700 watios. El resultado es un bacon desgrasado y crujiente, y una cocina limpia y sin humos.
El té rojo es un perfecto aliado para combatir los desagradables efectos de la resaca, que deberás tomar en infusión. También son recomendables las infusiones de cardo mariano y de alcachofa, por su capacidad a la hora de reactivar las funciones depurativas del hígado.
Además, si vas a beber más alcohol de la cuenta y quieres que los efectos de tu resaca sean menores, procura beber agua entre copa y copa, no mezclar, optar por bebidas de calidad, y comer antes de empezar a beber.
Para hacer que tus rebozados y empanados queden más crujientes y sabrosos, te recomendamos que añadas al pan rallado soja seca, kikos (maíz frito) o garbanzos triturados.
La ralladura de soja, de kikos o de garbanzos, la puedes hacer tu mismo con la trituradora o con la thermomix. Procura que te quede con una textura parecida a la del pan rallado, no tan fina como la de la harina.