Pon un poco de agua en una cazuela, echa un chorro generoso de leche, un poco de sal y si se desea una hoja de laurel.
Cuando el agua comience a hervir, cortamos la coliflor en ramilletes y echamos al agua dejándolos unos 15 minutos. Si queremos también podemos cocerla entera, dejándola unos 20 minutos.
Una vez cocida es bueno que se escurra y se meta la coliflor en agua helada para que quede tersa y no se pase de cocción.
Si eres de las personas a las que les gusta el maíz en lata, pero siempre te sobra algo, sabrás que suele resecarse casi de forma inmediata.
Para evitarlo, y que se conserve en perfectas condiciones 4-5 días, lávalo para retirar el agüilla que tiene de la conserva, y échalo en un tarro de cristal. Cúbrelo con agua y tápalo con su tapadera o papel film transparente. Ya sólo nos queda guardar el maíz en el frigorífico, y comerlo cuando nos apetezca.
Las fresas son una fruta que se madura y se estropea fácilmente en los frigoríficos caseros, por ello, se deben comprar en poca cantidad.
Evitaremos todo lo que podamos que se estropeen, poniendo las fresas y los fresones en la parte delantera del frigorífico, ya que el frío extremo de la parte trasera las estropea rápidamente. Además, es bueno que las coloques en un plato o fuente de cristal, lo más esparcidas posible, no amontonadas y cubiertas con papel film transparente al que le habremos hecho unos agujeritos para que las fresas respiren.
Además, en el momento del transporte, debe evitarse ponerles cualquier cosa encima, por muy poco que pese, ya que se dañan muy fácilmente, y no deben lavarse hasta el mismo momento de comerlas.
El aguacate es una fruta muy muy sana, pero que se oxida rápidamente, por lo que debería consumirseinmediatamente nada más abrirlo.
Si no lo puedes o no quieres comerlo entero, ábrelo como siempre, retira la cáscara sólo de la parte que quieras utilizar, y a la parte que quieras guardar, da una finísima capa de aceite de oliva en la carne que no se va a usar.
Cubre el aguacate con papel film transparente y guárdalo en el frigorífico hasta consumirlo.
Además, si puedes, no retires el pipo, eso también ayuda a su conservación.
Si el caldo del guiso de legumbres que estás preparando te queda demasiado líquido y quieres espesarlo de forma rápida y sencilla, solo tienes que machacar unas cuantas de las legumbres del guiso, bien en un mortero o bien aplastándolas con una cuchara contra las paredes del puchero u olla en la que las hayas preparado.
Una vez machadas las legumbres, deja el guiso al fuego 3-4 minutos y verás como espesa. Si no espesa lo suficiente, solo tienes que repetir la operación con unas cuantas legumbres más.
Cuando peles una manzana o una pera, no la tires a la basura, ya que con ella puedes hacer una gelatina o una mermelada deliciosa.
Para ello, lava muy bien la fruta antes de pelarla, échala en un cazo con un poco de agua y azúcar al gusto, deja que cueza hasta que esté blandita y añade el espesante que quieras (gelatina, agar agar, cola de pescado, etc) hasta conseguir el espesor deseado, eso sí, ten en cuenta que al enfriar espesará mucho.
¿Quieres darle a tus platos con mayonesa un toque de color diferente? Añade un chorrito del líquido de las remolachas cocidas, y le darás un bonito toque rosado a la mayonesa. Mismo sabor, color diferente y sorprendente.
Para congelar el membrillo, y tenerlo congelado uno 5-6 meses, córtalo en trozos medianos, enróllalo en papel film transparente y mételo al congelador, tendrás dulce de membrillo para largo.
Para congelar las granadas lo primero que hay que hacer es desgranarlas, ponerlas en pequeñas bolsitas y llevarlas al congelador. De esta forma tendremos granada fresca todo el año, solo hay que sacarlas del congelador y listas, deliciosas.
Si quieres darle un toque de color morado a la vinagreta y adornar de forma sencilla una ensalada, sólo tienes que añadir un chorrito del caldo de las remolachas cocidas, y te quedará preciosa, además de perfectamente aderezada.