Para hacer que tus rebozados y empanados queden más crujientes y sabrosos, te recomendamos que añadas al pan rallado soja seca, kikos (maíz frito) o garbanzos triturados.
La ralladura de soja, de kikos o de garbanzos, la puedes hacer tu mismo con la trituradora o con la thermomix. Procura que te quede con una textura parecida a la del pan rallado, no tan fina como la de la harina.
A la hora de freír los alimentos en la sartén con aceite, en ocasiones puede resultar difícil saber cuándo éste se encuentra lo suficientemente caliente. Para estar seguros, un truco muy sencillo consiste en introducir una cuchara de palo en el aceite; si ves salir pequeñas burbujas de la madera, eso querrá decir que el aceite ya está lo suficientemente caliente.
Al freír los algunos alimentos en aceite (como por ejemplo, pescado o pimientos), el sabor de éstos suele modificar el del propio aceite. Para eliminar el sabor a otros alimentos del aceite, sólo tenemos que limpiar una patata, cortar varias tiras gruesas de piel, y echarlas al aceite caliente que queramos purificar. En unos 3 minutos, el aceite habrá recuperado su sabor original, o al menos en parte.
Una forma de conseguir un rebozado muy crujiente y con más propiedades nutricionales, pica unas almendras en trocitos pequeños (que no se haga polvo) y mézclalos con el pan rallado que utilices para rebozar. Cuando reboces algo con esta mezcla, las almendras quedarán pegadas al alimento y el rebozado quedará más sabroso y crujiente.
No es que las croquetas vayan a tener 20 Kcal, pero si que serán más light y más fáciles de digerir, si en lugar de freír las croquetas, las haces al horno a fuego fuerte con el grill, una vez que se doren por un lado, dales la vuelta y se dorarán quedando deliciosas.
Para que el olor a fritura sea menor, añade unas gotas de vainilla en el aceite.
Sobre todo para cuando tienes que conseguir que las coman los niños, suaviza el sabor de las verduras antes de freírlas, hirviéndolas durante 2 minutos. ¡Escúrrelas bien y a freír!
Para que tu pollo frito salga bien crujiente y con un dorado increíble, sazónalo, pásalo por harina refinada de maíz y fríelo en aceite bien caliente.
Para que tus patatas crujan por fuera y queden tiernas por dentro, pélalas y pícalas en tiras finas, sazónalas y congélalas, cuando vayas a consumirlas, fríelas en abundante aceite bien caliente sin descongelar.
Para que las patatas fritas queden crujientes, seca bien la patata (incluso con un secador) antes de freírlas y sazónalas justo al sacarlas del aceite.