Si eres de los que las gambas a la plancha te quedan secas y te resultan complicadas de pelar, intenta hacer este truco, seguro que te salen perfectas.
Si la gamba o el langostino es fresco, coloca en la plancha una camita de sal y coloca el marisco encima. Dale la vuelta a los 2 minutos y deja hacer otros 2 minutos por el otro lado.
Si por el contrario es congelado, echa antes de la sal un buen chorro de aceite para evitar que se pegue.
La limpieza de este rico marisco es sencilla, aunque lleva su tiempo, eso sí, el resultado es tan delicioso que merece la pena.
Con ayuda de una puntilla, o un cuchillo pequeño y de filo sin dentar, las abriremos introduciendolo entre ambas conchas.
Con la punta de la puntita retiraremos los hilos negros/marrones que tienen y limpiaremos la concha por dentro, de forma que sólo nos quedemos con el bichillo y el coral. Si se te resiste algo, puedes utilizar una tijera para cortarlo.
Una vez retirado todo, lavamos con agua para dejar bien bien limpio todo.
Unos de los problemas más comunes en el momento de cocer langostinos crudos pelados, suele ser una mala cocción del mismo.
Para que la carne está cocida y no se pase de cocción, no hiervas los langostinos más de 3 minutos e introdúcelos en el agua cuando esta está hirviendo. De esta forma la carne quedará firme, crujiente, deliciosa y en su punto de cocción.
Si además quieres que queden en deliciosos, añade unos 50 gr. de sal por cada litro de agua, y un o varias hojas de laurel
Preparar la sepia en brochetas o a la plancha, puede ser un problema si no se tiene maña en la cocina.
Pero si quieres prepararla y que quede blandita, con una estupenda fragancia y deliciosa, te recomendamos que las laves bien y las dejes macerar en zumo de limón y ajo picado, durante al menos 30 minutos... Verás que rica y tierna queda.
Para que las ostras que vas a comer se abran fácilmente, una hora antes de consumirlas mételas en una bolsa de plástico e introdúcelas en el congelador. Déjalas 1/2 hora y luego colócalas en una bandeja con hielo. De esa forma cuando las vayas a abrir no te constará casi esfuerzo.
Haz una deliciosa mantequilla de marisco que dará un sabor especial al pan que acompañe alguna entrada o aperitivo.
Para ello, déjalas cocer a fuego lento en mantequilla hasta que esta esté bien rosita, en ese momento colarla a un recipiente bonito, añadirle un poco de orégano y déjala enfriar.
Para que los mejillones se cuezan en su punto y además cojan un sabor delicioso, añade una pizca de aceite en una cazuela, pon los mejillones y rocía con el zumo de medio limón. Seguidamente echa un chorrón de vino blanco y tapa la cazuela rápidamente. Con el vapor del vino en 2-4 minutos se abrirán los mejillones y quedarán deliciosos.
Echamos las almejas en un recipiente hondo, sumergidas en agua mineral (no de grifo) por completo. Cambiamos ese agua 3 veces por día, y las guardamos en frío, a unos 5º grados. De esta forma las almejas nos aguantarán vivas, y por lo tanto frescas, hasta 3 días sin ningún problema.
Las navajas es un alimento muy consumido en Navidad, aunque también en otras épocas del año, pero para sacarles el mejor sabor hay que comprarlas muy frescas. Una vez que las tengamos en casa, tenemos que lavarlas muy bien, cambiando el agua varias veces, asegurándonos que no quedan impurezas.
Para prepararlas basta con abrirlas al vapor. Quedan riquísimas a la plancha con un chorrito de vino blanco.
Si finalmente has optado por comprar el marisco crudo y cocerlo en casa, lo ideal es hacerlo en un recipiente bien amplio con agua con sal gorda (las medidas aproximadas son 30 gr. de sal por litro de agua). El mejor tipo de sal para estos casos es la sal marina.
En cuanto al tiempo de cocción, para Centollos, Nécoras o Bogavantes, depende del tipo de marisco y el peso del agua, y suele oscilar entre 5 y 7 minutos.