
El padre del proyecto, Pedro Rodríguez, acaba de conseguir los fondos necesarios para terminar las instalaciones. Se trata de dos partidas de 750.000 euros cada una que permitirán equipar totalmente el edificio, obra el arquitecto Constantino de la Riva, que ha concebido esta ‘universidad gastronómica’ como un centro multidisciplinar: las instalaciones estarán diseñadas tanto para acoger una escuela de hostelería al uso, como también una de hotelería, de turismo, e incluso de agroalimentación. Y es que este es uno de los aspectos más ambiciosos del proyecto, la inclusión del mundo hostelero dentro del proceso de aprendizaje. Así, todos los ámbitos gastronómicos estarán representados en sus aulas, desde la producción hasta la comercialización.
