7 comidas caseras que no volverás a comprar precocinadas

Los platos de comida precocinada, también conocidos como alimentos de la quinta gama, están más de moda que nunca. La falta de tiempo parece ser la responsable de nuestra creciente demanda de productos precocinados, pero hay muchas comidas con recetas muy fáciles y rápidas de hacer, que están al alcance de todos.

Obviamente, no podemos meter a toda la comida precocinada en el mismo saco: hay productos precocinados de calidad, y otros que no son recomendables bajo ningún concepto, bien por ser perjudiciales para la salud (por contener demasiados añadidos como conservantes, colorantes, «grasas trans«, etc.), bien por la merma de aportes nutricionales, bien por su lamentable sabor, etc.

Entonces, ¿por qué preferimos comprar que cocinar? A parte del factor tiempo, yo creo que la falta de costumbre, la ausencia de una planificación de comidas, el desconocimiento -y en algunos casos también el auto-engaño– en lo que se refiere a la consideración de algunos precocinados, y sobre todo, la creencia equivocada de que cocinar es siempre difícil y requiere demasiado tiempo, nos hace consumir cada vez más comida precocinada, en detrimento del uso de nuestras modernas cocinas (más preparadas, desde luego, que las de nuestras abuelas, los grandes iconos de la cocina casera).

Por eso, hoy me he propuesto desmontar el mito al menos en lo referido a 7 comidas que, si probáis a hacerlas, estoy seguro de que no volveréis a comprarlas en el supermercado:

1. Caldo de pollo para sopa. Si rechazas de plano cocinar tu propio caldo de sopa porque crees que lleva demasiado tiempo, es porque no lo has intentado nunca. Hacer caldo casero es más tarea de la olla rápida que tuya propia, y de una tacada puedes cocinar 3 ó 4 litros de caldo y guardarlo en el congelador para disponer de él a medida que lo vayas necesitando. En invierno, el caldo de sopa -y las cremas, por extensión- deben ser, en mi opinión, la materia prima básica de toda cocina.

Caldo de sopa casero

2. Masa de hojaldre para empanadas, quiches, etc. Mi rechazo a las masas de hojaldre precocinadas era ya bastante firme cuando sólo tenía conocimiento de la cantidad de «grasas trans» que éstas contienen, pero se radicalizó por completo cuando hice mi primera masa de hojaldre casera. Necesité unos cinco minutos para hacer la bola de masa mezclando simplemente todos los ingredientes (harina, mantequilla, huevo y sal), amasar me resultó mucho más fácil, y el sabor no me dejó lugar a dudas.

3. Pollo Kiev. Esta receta de pollo, también conocida como pechugas de pollo rellenas, es un clásico de la comida precocinada que nada tiene que ver con su modalidad casera. Si necesitáis argumentos para meteros en la cocina a intentarlo, leed simplemente la lista de ingredientes del envase de alguno de los «pollos Kiev» que encontréis en el supermercado. Y si queréis ver lo fácil y rápido que es cocinar un pollo Kiev en casa, echadle un vistazo a este vídeo del Cocinero Fiel.

Ver vídeo - receta del "Pollo Kiev" de El Cocinero Fiel

4. Gazpacho. Ésta es una de las más hirientes. El gazpacho es al verano, lo que el caldo de sopa al invierno: un fondo de armario indispensable de las neveras que cuando se cocina, se debe hacer en grandes cantidades para sacarle rentabilidad al tiempo invertido (se tarda lo mismo en hacer un litro, que tres). Para ello, hay que tener siempre una buena reserva de tupperwares a mano.

5. Tortitas para crepes, fajitas, burritos, etc. Al igual que las masas de hojaldre de los supermercados, las tortitas precocinadas no son comparables ni en sabor, ni en textura, ni en valores nutricionales, con las caseras. Y cocinarlas es más fácil de lo que piensa la mayoría. Mezclar, dejar reposar y cocinar, todo es empezar.

Crepes o tortitas caseras

6. San Jacobos (o Cordon Bleu). Otro clásico de la sección de refrigerados de los supermercados, y que yo también sufrí en mi primer amago de emancipación, cuando la falta de tiempo y el desconocimiento me hacían temer la idea misma de cocinar un San Jacobo. Con el tiempo, no sólo me di cuenta de hasta qué punto era sencillo hacer San Jacobos caseros y eran mediocres la inmensa mayoría de los San Jacobos precocinados, sino que acabé personalizando la receta con el fin de esquivar la fritura, convirtiéndose en uno de los platos más recurridos de mi día a día. Me refiero a mis San Jacobos al horno de pimiento y queso.

7. Gominolas. Y por último, las chuches. Después de probarlas y de atreveros con la receta, os olvidaréis de las gominolas industriales. Porque son más sanas, porque están más ricas y porque se hacen en un periquete.

Gominolas caseras

Es verdad que tenemos poco tiempo, pero ya veis que con buenas ideas y una correcta planificación, se puede comer comida casera y prescindir de los precocinados industriales. Otra clave en todo esto es cambiar el chip y considerar el hecho de cocinar, no como una pérdida de tiempo, sino como un hobby más en nuestras vidas, una oportunidad para compartir actividades con nuestros hijos o con nuestra pareja.

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20 comentarios en “7 comidas caseras que no volverás a comprar precocinadas”

  1. Tienes razón en todo, lo que yo pienso es que el exito de la comida precocinada es sobre todo el no ensuciar, al menos en mi casa pasa, muchas veces hago comidas y tal, pero cuando venimos cansados y no tenemos ganas de ensuciar la cocina resulta muy sencillo coger »lo que sea» y calentarlo al microondas, aunque personalmente la mayoría de veces opto por hacerme un huevo frito, una tortilla o calabacín al microondas que es más rápido y »sano».

    Probaré algunas de las cositas que dices ya que por ejemplo nunca he probado a hacer burritos caseros y aquí nos gustan mucho, ni san jacobos.

    En cuanto a las gominolas caseras, probé la receta y personalmente no me acabaron de gustar 🙁 me recordaba mucho a comer gelatina pero más dura, en los mercadillos medievales hacen unas gominolas riquisimas que son artesanales y venden a granel, creo que son con puré de frutas pero estan de muerte.

    1. Muchas gracias, Betty. Nos enriquece mucho a todos contar con opiniones como la tuya. La receta de los crepes te vale también para hacer burritos, aunque si los quieres un poco más duros tendrás que echar un poco más de harina. Los San Jacobos son un éxito garantizado. En cuanto a las gominolas, es verdad que no tienen la fuerza de sabor que las industriales, pero ciéndose a las proporciones, sobre todo a las de azúcar, a mí me parecen mucho más sabrosas que la gelatina de sabor. Lo de hacerlas con puré de frutas habrá que investigarlo. Tomo nota 😉 ¡Un abrazo!

      1. Lo que compré fue harina de maiz en la parte de alimentos de importación, y en el paquete pone algo así como 2 tazas de harina por dos de agua y sal, no tiene más historia así que probaré con esa receta porque creo que se van a asemejar más a las que compro hechas de old el paso que me encantan pero seguro que no estan ni parecidas a las que hacemos nosotros ^^.

        En cuanto a las gominolas también vi una receta que utilizaban agar-agar en lugar de gelatina http://milksci.unizar.es/bioquimica/temas/azucares/agar.html es un alga con muchas propiedades saludables tiene buena pinta .

        Un abrazo y gracias por respondernos siempre, es un vicio este blog me encanta.

        1. Los «lectores con glamour» como tú sí que sois un vicio… Me interesa mucho lo del agar-agar. Quería experimentar con este producto para escribir próximamente algo acerca de sus propiedades, usos, etc. Me acabas de dar el empujón que necesitaba. Muchas gracias Betty.

  2. Ah y que me decís de la pizza??? me parece que es lo más explotado en alimentos precocinados, y en realidad es sencillisima de hacer, y da para muchos comensales

    1. Totalmente de acuerdo. La pizza es uno de los precocinados más sobrevalorados. Comparto la idea de que el secreto está en la masa.

  3. Tambien en los precocinados se explota mucho los calamares a la romana o los nuggets de pollo, hasta incluso veo ya tortillas de patatas. Cada dia hay menos tiempo para cocinar, pero tambien cada dia la gente tiene menos ganas de hacerse la comida como dios manda!

    1. Al final del día, cuando la gente pasea por los supermercados hambrienta, cansada y preocupada porque aún no han podido ver a sus hijos, resulta muy fácil seducir (que casi es como pescar con lombrices) a través de las salsas precocinadas, de las coberturas crujientes de los nuggets y de comidas de este tipo. Pero con un poquito de información, todo el mundo entendería que merece la pena invertir un puñado de minutos de más, por hacer comidas sanas y caseras. ¡Ojo!, no todo lo casero es sano, pero ese es otro cantar… ¡Un saludo!

      1. Tienes toda la razon Ricardo, aunque yo conozco mucha gente que ni con esas, es simplemente a mi forma de ver una cuestion de comodidad de las personas para no calentarse la cabeza con que hago para comer o para cenar. Un ejemplo claro es recetascomidas.com o ahora cocina.es. una persona sin conocimiento alguno en la cocina, siguiendo al pie de la letra muchas recetas que se publican en la web (no todas) en menos de media hora tendria comida o cena para cuatro personas, pero claro debes de elaborarlo tu mismo y por eso lo compran precocinado. En el articulo he visto que mencionais el gazpacho… Yo creo que es el precocinado mas «estafa» que he visto en mi vida, no hay color con el que uno mismo se hace en casa (y no se tarda tanto en hacerlo)

  4. A mí el hojaldre me da mucho respeto, pero una masa quebrada casera no tiene color con la comprada. El pollo kiev no lo práctico, pero en el resto del post estoy completamente de acuerdo!

  5. Menos mal que me ha dado por leer los comentarios. Iba a decir prácticamente lo mismo que tú. Se compra comida precocinada para evitar ensuciar mucho. Y Ricardo tiene razón en cuanto al tiempo para cocinar algunos platos. En lo que a amasar se refiere, soy bastante perezosa y siempre compro masas frescas (pizza, hojaldre, quebrada..) a pesar de saber que no se tarda nada y que son fáciles..pero antes o después me animaré..lo se!. Un saludo!

    1. No exageres, Juani. Eso sí, ciñéndonos más a lo que guardamos en las despensas y dependiendo menos del paseo al supermercado, yo estoy seguro de que aprovecharíamos más el tiempo y sobre todo, de que comeríamos mejor de lo que lo hacemos. Pero esto implica saber primero qué cosas estamos comiendo mal, y por qué. Un saludo 😉

    1. Y luego dicen de las «rubis», pero tú nos has salido lista… 😛 Pues nada, a seguir predicando con el ejemplo. Un saludo.

  6. Wow que recetas mas suculentas y con buenisima pinta….. mmmm, veras este fin de semana mis hermanos y mis cuñadas que contentos quedaran, ya os contaré el resultado pero al menos un par de ellas quiero atreverme a hacer. Si queréis podéis echar una miradilla a mi blog con artículos interesantes de alimentacion y mas en: Grevilla.com. Felicidades pòr vuestro trabajo y mil gracias por el articulo y por hacernos vida mas sencilla. Un abrazo.

  7. Creo que esa conferencia te ha dejado muchas dudas….Espero que me permita una serie de reflexiones.
    En el momento que tú cocinas algo y lo que te sobra, lo guardas a congelar, y luego lo regeneras, ya estas usando el concepto de quinta gama, aunque sea de una forma casera. 🙂
    El concepto de quinta gama, ya lo usaban nuestras madres, y todo depende a igual medida de la calidad de las elaboraciones y de los generos a tratar para que la calidad sea optima, y nada que ver con que hayan estado cocinados previamente, si el metodo de conservcion ha sido el adecuado, no tiene porqué perder cualidades, es mas; en algunos casos ganara, bien es conocido el caso de los potages, que estan mejor de un dia para otro.

    Si es verdad, que hay algunos alimentos, que no son optimos para tratar de regenerarlos, pero eso no quiere decir que no lo sean todos, en muchos casos lo que suele pasar es que las industrias de fabricación de comida de quinta gama, elaboran de forma industrial, y no de forma artesanal como hacemos nosotros en casa, por eso el sabor es distinto. Y en otros muchos casos, lo que pasa es que al alimento en cuestión se le añaden algunos conservantes, los cuales perjudican de forma sustancial al alimento.
    Hay industrias de comida de quinta gama que elaboran muy buen producto, y en algunos casos como muy bien comentaba mejor que en muchos restaurantes, pues tambien es cierto que en el sector de la restauración ya hay vrios formatos de comida de este tipo, pero sinceramente, creo que hy algunos tipos de comida, que nunca se perderan.

    1. Ricardo Ojalvo

      Hola, Llac.

      Aunque prefiero leer otro tipo de comentarios, me interesan todas las opiniones, y sobre todo las críticas que puedan llevarnos a mejorar el blog en todo lo posible. Te pido disculpas de antemano, y te aseguro que vamos a trabajar para que no vuelvas a tener una sensación parecida en lo venidero.

      Gracias.

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