Comer alfalfa no es comer como burros

La alfalfa es el alimento preferido de los asnos, un noble y bello animal hoy en peligro de extinción, fiel compañero del hombre de campo, mal llamado burro. Cuando era pequeño, recuerdo haber escuchado a algún profesor “mandar a comer alfalfa” a quienes hacían alguna burrada en clase, por eso siempre he tenido una imagen peyorativa de este alimento que, para mi sorpresa, últimamente se ha puesto de moda en los restaurantes.

El origen de la palabra alfalfa (del árabe, al-facfacah, “madre de todos los alimentos”), ya deja entrever el gran valor nutricional de  esta planta. No en vano, las últimas investigaciones científicas han confirmado el extensísimo listado de propiedades de la alfalfa (minerales, proteínas, aminoácidos, vitaminas, y por supuesto, fibra), lo cual la convierten en un alimento especialmente indicado para prevenir el cáncer de colon, o para combatir la osteoporosis (por su alto contenido en calcio), la caída del cabello, la sequedad o la grasa capilar, la fragilidad de las uñas, la anemia y el acné. La alfalfa está indicada, igualmente, para personas que deseen aumentar su índice de masa muscular (por su rico aporte en proteínas), así como para mejorar la capacidad de coagulación de la sangre asociada al efecto cicatrizante de la misma.

Por eso la alfalfa es hoy en día uno de los productos estrella, no sólo en las granjas de ganado o en las fincas por las que campan felizmente los burros, sino también en farmacias y parafarmacias, donde se venden en frascos de comprimidos, y en restaurantes y comedores domésticos de medio mundo, donde la alfalfa aparece en recetas de ensaladas, de sopas, de zumos, etc. A partir de ahora, por tanto, “mandar a alguien a comer alfalfa” no será algo despectivo, sino una invitación a comer de forma inteligente y saludable.

Foto: Jessica Reeder

2 comentarios en “Comer alfalfa no es comer como burros

  • 26 Julio, 2011 a las 11:09

    Nunca había oido esa expresión de “mandar a alguien a comer alfalfa”. Curioso.

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  • 26 Julio, 2011 a las 16:16

    Aunque ya sabía de los beneficios de esta noble hierba, me ha encantado que me los hayas recordado. Gracias Ricardo, creo que le pediré a mi tio (agricultor y ganadero) semillas de alfalfa, para hacerme unos brotes en casa y comerlos con la ensalada.

    Respuesta

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Ricardo Ojalvo

Se define a través de sus recetas y artículos como un consumidor consciente y un amante de la cocina dominado por la curiosidad, comprometido con la causa de los platos fáciles, rápidos, ricos y sanos. Su pasión de eterno aprendiz es la sal de sus publicaciones, y su humor, la pimienta.

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