Receta: Pan Jalá (o pan de Shabat)

Entre las recetas judías, el pan Jalá o pan de Shabat es fundamental no sólo como producto gastronómico (está muy rico), sino también como símbolo. ¡Es fácil!

La bendición con pan Jalá que antecede a toda comida de Shabat, se lleva a cabo con dos hogazas, así es que, si te animas a hacer el pan jalá casero, tienes que tenerlo en cuenta que debes dividir la masa en dos antes de hornearla.

Sobre el siginificado del pan Jalá vas a encontrar mucha información en muchos sitios, pero a nosotros lo que nos interesa es difundir una receta que, francamente, consideramos de lo más interesante por su peculiar sabor, y por la historia que atesora.

Tanto si vas a celebrar tu comida del shabat en familia, o si ni siquiera eres judío ni conoces nada en absoluto de las costumbres judías o de la repostería sefardí, pero estás abierto a probar con recetas de panes originales y sorprendentes, lo mejor es hacer pan Jalá dulce casero.

Por si no lo sabes, los sefardíes son los hijos, nietos y toda la línea sucesoria de los judíos que, a finales del siglo XV, fueron expulsados del reino de Castilla por los Reyes Católicos.

Concretamente, la receta del pan jalá o pan de Shabat nos la ha cedido nuestro amigo Rafa Prades, después de practicar con ella con motivo de un Taller de Repostería Sefardí en el que, además, también aprendió a hacer el delicioso pan de manzana y miel:

Receta: pan de manzana y miel

¡Ésta es la receta!

Pan Jalá Dulce: Receta (o pan de Shabat)

Pan de Shabat “Jalá”

La jalá o pan jalá es el pedazo de masa que, cuando se cocina pan, la mujer judía separa para ofrecer a Dios. ¡Está delicioso!

Ingredientes para 4 personas:

  • 700 gr. de harina de fuerza
  • 50 gr. de levadura fresca
  • ¼ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 huevos
  • 120 gr. de miel
  • 250 ml. de agua templada

Elaboración:

  1. Tamizar la harina en un bol grande, añadir sal y mezclar bien.
  2.  Añadir la levadura. Volver a mezclar con el resto de ingredientes: huevos batidos, aceite, miel y unos 220 ml de agua.
  3. Amasar durante varios minutos (8-10) hasta conseguir una masa homogénea, suave y elástica. Dependiendo del poder de absorción de la harina, añadir agua poco a poco si fuera necesario.
  4. Formar una bola y colocar en un bol untado en aceite. Cubrir con film y dejar que repose la masa hasta que doble su tamaño (una hora y media aproximadamente).
  5. Amasamos un poco, cortamos la masa en dos, cada una en otras dos y así hasta que tengamos dieciséis piezas de un tamaño muy parecido.
  6. Boleamos cada pieza de masa y formamos dos panes iguales de ocho piezas cada uno disponiendo seis bolas juntas y una más en cada uno de los extremos.
  7. La segunda fermentación la haremos dejando reposar cada pan, tapado con un paño para que no se seque la superficie, durante una hora aproximadamente.
  8. Precalentar el horno a 180 ºC.
  9. Batir el huevo y pintar los panes. Poner las semillas de sésamo o amapola.
  10. Hornear durante 40 minutos en el centro del horno. Si coge mucho color pondremos papel de aluminio encima del pan para protegerlo.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Tiempo de la primera fermentación: 1 hora y 30 minutos

Tiempo de la segunda fermentación: 1 hora

Tiempo de horneado: 40 minutos

Al igual que en el caso del pan de manzanas y miel, o en el de otras muchas recetas judías o sefardíes, el uso de la miel en el pan jalá le aporta a la masa un sabor muy característico.

¡Merece la pena probar el pan jalá dulce hecho con tus propias manos!

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