Cómo hacer limoncello casero

Antes de contarte cómo hacer limoncello casero, creo que es importante que sepas bien lo que es y cómo se toma el limoncello. Si no lo has probado nunca puede que no lo sepas, por eso voy a empezar por ahí, por contarte qué es el limoncello.

El limoncello es un licor de color amarillo, con más o menos intensidad de color según la empresa que lo haya fabricado o según la casa en la que se haya hecho, pues depende mucho de la cantidad y variedad de cítricos y el tiempo de maceración que se le deje.

Dicen que el limoncello es un licor dulce (digo dicen pues a mí no me lo parece para nada) típico de Italia. Se obtiene macerando en alcohol algún tipo de cítrico, generalmente limones y luego mezclándolo con un almíbar ligero.

El limoncello debes tomarlo de dos formas bastante distintas, o bien muy muy frío (en muchos restaurantes lo guardan en el congelador) o a temperatura ambiente, que es como dicen que se vas a apreciar mejor los sabores y aromas del licor. Pero el limoncello no sólo se toma bebido, es un ingrediente que suele usarse en repostería, ya que les aporta un sabor intenso y especial a pastas, cremas y gelatinas.

Una vez que te he contado qué es y cómo se consume, aquí te dejo la receta del limoncello para que puedas hacerlo en casa… Es más sencillo de lo que imaginas.

¿Cómo se hace el limoncello?

Cómo hacer limoncello casero

Como suele pasar en todas las recetas tradicionales, es complicado saber cuál es la receta original de la que partió. Con el limoncello no iba a ser menos, pues en cuestión de cantidades y tiempos de maceración y reposo, puedes encontrar de todo.

Lo que sí que es cierto es que los ingredientes no suelen fallar, siempre son los mismos. Para hacer limoncello en casa necesitas limones (a poder ser, limones ecológicos), alcohol de cocina o alcohol comestible, agua y azúcar, aunque para comenzar la receta sólo necesitas los limones y el alcohol.

Ingredientes para hacer limoncello (1,5 litros aproximadamente):

5 a 8 limones de cáscara gruesa

1/2 litro de alcohol

700-800 gramos de agua

400-600 gramos de azúcar

Preparación del limoncello:

Lo más complicado de hacer el limoncello casero es sacar la cáscara de los limones (previamente lavados), pues tienes que cortar sólo la parte amarilla. Es casi imposible no sacar nada de blanco, no te vuelvas loco, pero hay que quitar la menor cantidad de blanco posible.

Si no eres muy ducho en usar el cuchillo, siempre puedes usar un pelador de patatas, estos suelen hacer cortes finos y puede que para esto sea perfecto.

Una vez extraída la piel, procede a echar las tiras en un tarro con tapadera.

Cubre las cáscaras con alcohol y deja reposar destapado 5 minutos. Echa el resto del alcohol, tapa el tarro y deja que repose entre 7 y 30 días en un sitio oscuro y fresco. Si no puedes evitar que el tarro esté completamente oscuro, puedes cubrirlo con papel de aluminio.

Cada 2 días mueve el tarro para que se remueva el contenido y que las cáscaras suelten bien todo el aroma.

Según la cantidad de días que tengas las cáscaras de limón en maceración, tendrás un limoncello de más o menos intensidad de aroma, color y sabor a cítricos.

Una vez que han pasado los días de maceración, cuela el contenido del tarro para retirar las cáscaras del limón y reserva el alcohol para luego.

Prepara un almíbar ligero echando el agua en una cazuela. Cuando rompa a hervir agrega el azúcar y remueve hasta que el azúcar se derrita bien y rompa de nuevo el hervor. En ese momento apaga el fuego y deja que se enfríe completamente el almíbar.

Si quieres rebajar el contenido de alcohol del limoncello, puedes añadir agua al almíbar, pero esto es a tú gusto.

Ya sólo te queda mezclar el almíbar con el alcohol y echarlo en las botellas donde lo vas a guardar para consumirlo cuando quieras.


Otra forma de preparar el limoncello es dejar macerar el limoncello antes de añadirle el almíbar y después de añadírselo. Si lo vas a dejar reposar después de añadirle el almíbar, el colado para retirar las cáscaras de limón has de hacerlo cuando haya pasado la segunda maceración y no la primera como lo hemos explicado anteriormente.

Si lo vas a hacer así, lo ideal es dejar macerar el licor después de la segunda maceración, el mismo tiempo que has dejado la primera.

Y esto es todo, no es complicado para nada y puedes hacerte un licor limoncello único y totalmente a tú gusto.

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Sofia Rodriguez

Es la "voz en off" de Cocina.es desde el nacimiento de este portal, y una apasionada cocinillas siempre deseosa de compartir sus originales recetas y sus inquietudes en torno al mundo de la alimentación.

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