Cómo hacer Marrons Glacés

Las castañas glaseadas o marrons glacés (del francés)  son una delicia. Son bien caras, pero la explicación está en lo laborioso de su elaboración (que no complicado); por eso, si te gustan, es interesante saber hacer marrons glacés caseras.

Como digo, la receta de las marrons glacés es fácil, aunque el proceso dura bastantes días. Una semana, para ser exactos, pero te aseguro que merece la pena. Cada día tendrás que dedicarle sólo unos minutos, es cierto, pero ya sabemos que vivimos en los tiempos de la inmediatez. Lo queremos todo, y ya.

Si no puedes resistirte, mejor compra tus marrons glacés, pero si eres capaz de aguantar unos días y quieres acabar comiendo un bocado realmente delicioso, a continuación voy a explicar la receta original de las marron glacés tal y como me la mostraron en Francia.

Sí, es la receta francesa de las marrons glacés, aunque lo cierto es que en el tiempo que estuve viviendo en Francia pude probar varios tipos de castañas confitadas, así es que entiendo (también por lo que he podido ver en Internet) que existen varias formas de hacerlas: con más o menos días, con o sin ron, con o sin vainilla, etc.

Esta receta se explica en función de lo que toca hacer cada día, y como la aprendí, la transmito.

Receta: Marrons Glacés

Cómo hacer Marron Glace

Pequeños bombones de Otoño perfectos para acompañar con un café.

Ingredientes para hacer Marrons Glacés:

  • 1 kg. de castañas gruesas
  • 1 cucharada rasa de harina de trigo
  • 1 vaina de vainilla
  • 1½ kg. de azúcar
  • Agua

Cómo hacer Marrons Glacés Caseras:

  1. Día 1. Quitamos únicamente la piel exterior de todas las castañas, y las cribamos una a una para eliminar cualquiera que sea sospechosa de contener algún okupa en su interior. Las metemos en un bol con agua helada, y mientras vamos calentando agua en un cazo. Cuando hierva, echamos las castañas previamente escurridas al agua hirviendo y las cocemos durante 4 minutos. Las escurrimos, esperamos a que se puedan coger, y quitamos la segunda piel. En el mismo cazo, diluimos la harina en 1 litro de agua y calentamos. Cuando hierva, añadimos las castañas y las dejamos cocer durante 15 minutos. Las volvemos a escurrir y las dejamos que reposen sobre una rejilla. Volvemos a llenar el cazo de agua, esta vez con 1½ litros de agua y 750 gr. de azúcar. Removemos mientras la calentamos, y cuando empiece a hervir, apartamos el cazo del fuego y metemos las castañas. Tapamos con un paño y las dejamos reposar hasta el día siguiente.
  2. Día 2. Sacamos las castañas del agua, añadimos 125 gramos de azúcar, y removemos. Ponemos el cazo a cocer, y al comenzar a hervir, lo retiramos. Metemos las castañas de nuevo, y hasta el día siguiente.
  3. Día 3. Repetimos el paso del día 2.
  4. Día 4. Repetimos el paso del día 2.
  5. Día 5. Repetimos el paso del día 2.
  6. Día 6. Repetimos el paso del día 2, pero en este caso añadiendo al agua 250 gramos de azúcar y una cucharada de ron.
  7. Día 7. Sacamos las castañas y las dejamos escurrir sobre una rejilla que, a su vez, colocaremos sobre una bandeja para que escurran y se sequen por completo (esto puede llevar unas dos horas). Preparamos una bandeja de horno con papel vegetal mientras vamos calentando el horno a 200ºC. Mojamos las castañas una a una en el agua (si hubiera cristalizado, la calentamos un poco con un poco más de agua), y las colocamos sobre el papel de hornear. Las metemos en el horno durante tan sólo 30 segundos con el único fin de secarlas, y listo.

Tiempo de preparación: 70 minutos

Tiempo de cocción: 20 minutos

Veredicto: ★★★★★

Una vez hechas, las marrons glacés caseras se pueden comer en el acto, o bien se pueden conservar en tarros esterilizados de cristal con el propio sirope de azúcar en el que las hemos tenido reposando durante una semana. De esta forma, bien cerrados los botes haciendo un vacío natural con agua caliente, podemos mantenerlas durante mucho tiempo.

Sé que en España se tiende a hablar del marron glacé en singular, como si se tratara de un pastel, pero lo cierto es que de la misma forma que no tendría sentido hablar de la receta de una castaña glaseada, lo correcto es usar la expresión marrons glacés, en plural.

Tanto si los has comido, como si no, te recomiendo armarte de paciencia y probar algún día esta receta francesa de marrons glacés.

Foto: IMO-UCF

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Ricardo Ojalvo

Se define a través de sus recetas y artículos como un consumidor consciente y un amante de la cocina dominado por la curiosidad, comprometido con la causa de los platos fáciles, rápidos, ricos y sanos. Su pasión de eterno aprendiz es la sal de sus publicaciones, y su humor, la pimienta.

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