Cómo secar Castañas para Hacer Castañas Pilongas

Al secar castañas, lo que obtenemos son un fruto bien distinto al original, lógicamente más duro, que se conoce como castañas pilongas. Seguro que las has comprado y comido, y si estás leyendo esto, seguro también que te interesa saber cómo hacer castañas pilongas caseras.

Los frutos de temporada, como las castañas, sólo se pueden comer frescos durante el periodo natural de recogida, ¡y así tiene que ser! Ya hablamos en su día de la conveniencia de comprar y consumir siempre frutas de temporada en su precisa época.

Pero siempre tenemos la posibilidad de deshidratarlos para conservarlos y comerlos durante todo el año en su formato seco. No es lo mismo, pero es una interesante opción que nos permite no sólo disfrutar del sabor de las castañas y de otras frutas y verduras durante todo el año, sino que además podemos conservarlas con hasta un 80% de sus vitaminas.

Como decimos, las diferencias entre castañas y castañas pilongas son notables en la dureza del fruto, pero también en el sabor (habrá quienes prefieran el sabor de la castaña fresca, y quienes prefieran las castañas pilongas),

Si no saber cómo secar castañas, a continuación explicamos los diferentes procesos que se recomienda seguir para obtener un buen resultado:

Cómo secar Castañas para Hacer Castañas Pilongas

 

  • Lo primero que vamos a hacer es seleccionar castañas que estén en buenas condiciones, sin rajas en la piel exterior, sin agujeros (indicativo de la presencia de gusanos) y, a ser posible, de un tamaño homogéneo. De esta forma, obtendremos castañas pilongas con el mismo grado de deshidratación.
  • Una vez hecho esto, vamos a pelar las castañas, preocupándonos de extraer únicamente la piel exterior de las castañas, la piel dura. Por la piel blanda no nos tenemos que preocupar, ya que conseguiremos extraerla sin dificultad una vez deshidratadas y convertidas en castañas pilongas.
  • En tercer lugar, vamos a poner agua a hervir en una cazuela lo suficientemente grande como para acoger todas las castañas que queramos deshidratar, y las vamos a escaldar o blanquear durante 5 minutos. De esta forma, nos aseguraremos de que nuestras castañas deshidratadas o pilongas están libres de microorganismos que puedan acabar echándolas a perder, ya que el proceso de deshidratación en sí, al hacerte a una temperatura moderada, no consigue este objetivo.
  • Inmediatamente después, una vez escurridas, las secaremos con un paño limpio.
  • Para deshidratar castañas, lo tenemos fácil en caso de contar con un deshidratador de alimentos, aunque también podemos hacer uso del horno para conseguir el mismo fin, siempre y cuando éste nos permita establecer una temperatura estable de 60ºC durante 24 ó 36 horas. También hay quienes se arman de paciencia para hacer castañas pilongas al sol, pero las castañas son frutos del otoño y en otoño no tenemos garantizada ni la luz del sol de forma continua todos los días que necesitaríamos, ni la sequedad del ambiente, así es que es conveniente echar mano de tecnología.
  • Como decíamos antes, una vez pasado ese tiempo ya tendremos nuestras castañas pilongas listas para quitar la piel superficial sin problemas, y para comer.

Las castañas pilongas se pueden comer directamente (esto requiere ablandarlas en la boca durante un rato antes de empezar a mordisquearlas; en todo caso, conviene tener una buena dentadura), o hidratadas. Para hidratar castañas pilongas, sólo tenemos que mantenerlas sumergidas en agua durante un par de días. No recuperaremos la hidratación ni el sabor de las castañas frescas al natural, pero podremos comerlas cómodamente.

Pero dejando a un lado las castañas pilongas, si lo tuyo por las castañas es pasión verdadera, lo que no te puedes perder es la receta del marron glace, o castañas glaseadas:

 

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Ricardo Ojalvo

Se define a través de sus recetas y artículos como un consumidor consciente y un amante de la cocina dominado por la curiosidad, comprometido con la causa de los platos fáciles, rápidos, ricos y sanos. Su pasión de eterno aprendiz es la sal de sus publicaciones, y su humor, la pimienta.

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