5 Razones para NO Comprar Jarras Purificadoras de Agua

5 Razones para NO Comprar Jarras Purificadoras de Agua
4.8 (96%) 5 votos

Cuando pensamos en comprar una jarra purificadora de agua, lo hacemos con la intención (como el propio nombre del producto indica) de mejorar la calidad del agua que bebemos purificándola en lo que la mayoría entendemos como un filtrado de los elementos indeseados del agua.

Pero, ¿realmente tienen las jarras purificadoras de agua la capacidad de mejorar el líquido elemento haciéndolo más idóneo para el consumo?

Si nos atenemos a un estudio llevado a cabo por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), la respuesta a esa cuestión sería claramente NO, ya que ninguno de los 10 modelos analizados alteró para bien el estado del agua que filtraron.

Basándonos en este estudio, podríamos decir que hay 5 razones básicas para no comprar jarras purificadoras de agua:

Las jarras purificadoras son ineficaces

Suena duro, pero los datos así lo demuestran En la mayoría de las jarras analizadas, queda demostrado que el agua no sufre alteraciones significativas que indiquen una mejora del agua.

Razones para NO Comprar Jarras Purificadoras de Agua

Es más, en los casos en los que sí se detectan alteraciones, se puede hablar más bien de un empeoramiento de la calidad del agua debido a la eliminación de componentes como el cloro que garantizan la potabilidad del agua, quedando ésta más expuesta a una posible contaminación microbiana.

Agua Fría todo el año

Precisamente por lo dicho antes, la mayoría de los manuales de uso de las jarras purificadoras hacen alusión a la conveniencia (o necesidad) de guardar siempre las jarras purificadoras en el frigorífico, para evitar que los microbios campen a sus anchas. En todos los casos se observa un aumento de éstos a medida que los filtros pierden su eficacia, aunque en ningún caso se habla de niveles “peligrosos” en el informe.

Los Filtros y el Amonio

Los filtros no sólo se muestran ineficaces a la hora de hacer valer el concepto de purificación del agua (y mucho menos en lo que éste sugiere para la mayoría de quienes las compran), sino que además, su uso conlleva la liberación de una pequeña cantidad de una sustancia no tóxica llamada amonio que, en su descomposición sí resulta perjudicial, especialmente en el caso de los niños.

Comparativa de Jarras Purificadoras de Agua - Informe OCU

Fuente Imagen: OCU

Exposición al BPA

Sólo algunas de las jarras purificadoras analizadas por la OCU se muestran eficaces en la eliminación de determinados metales pesados como plomo o el níquel, o en el filtrado de las moléculas orgánicas (trazas derivadas de vertidos industriales en la mayoría de los casos), en muchos casos responsables del mal olor o sabor del agua. Pero a cambio de eso, muchas jarras, al estar fabricadas con plásticos con Bisphenol A, exponen a quienes hacen uso de ellas de forma continuada a los posibles efectos perjudiciales de esta sustancia.

Esto se solucionaría fabricando las jarras con materiales libres de BPA, pero no hemos encontrado ningún modelo en el que se haga alusión a esta característica.

Pagar por Nada

Teniendo todo esto en cuenta, es difícil justificar el precio de la jarra y de los filtros “purificadores”. Sólo la compra de los filtros puede suponer un gasto de entre 60 y 100 euros al año en una familia de cuatro miembros.

Si tenemos en cuenta que la potabilidad del agua del grifo en España está garantizada en el 99% de los casos, sólo sería aconsejable el uso de algún sistema de filtrado del agua de forma esporádica, en periodos de sequía en los que el tratamiento del agua sea excesivo, y siempre que seamos conscientes de las consecuencias que implica filtrar las propias sustancias que garantizan la potabilidad del agua.

Si es el caso, ten en cuenta que existen notables diferencias entre unas jarras purificadoras de agua y otras.

Fuente: OCU

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ricardo Ojalvo

Se define a través de sus recetas y artículos como un consumidor consciente y un amante de la cocina dominado por la curiosidad, comprometido con la causa de los platos fáciles, rápidos, ricos y sanos. Su pasión de eterno aprendiz es la sal de sus publicaciones, y su humor, la pimienta.

Usamos cookies para mejorar, analizar las conexiones y mostrar publicidad. Si continuas, aceptas su uso. Más info aquí.