Cómo Buscar Criadillas de Tierra

Cómo Buscar Criadillas de Tierra
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Las criadillas de tierra son un producto muy arraigado a mi tierra, Extremadura, y en sentido literal, ya que se encuentran escondidas bajo la tierra y es necesaria cierta experimentación para saber dar con ellas.

Conocidas en otros sitios como trufas blancas o como turmas, las criadillas de tierra eran muy consumidas por los extremeños antes incluso de que la patata llegara al viejo continente proveniente de América. De hecho, hoy son muchos los que se refieren a las criadillas como patatas de pobres, al ser un producto claramente arraigado al campo y a sus gentes.

La coletilla de criadillas “de tierra” tiene su sentido en la diferenciación con las criadillas de cerdo.

Hasta hace poco comida de pastores, de gente humilde que sabía buscarse la vida en el campo, hoy en día muy apreciadas en el ámbito gastronómico, llegando a rondar los 20 euros el precio del kilo de criadillas de tierra.

Si un día os conté cómo de vez en cuando me da por comer lo que me encuentro por la calle, hoy vengo a engrosar la lista con mis queridas criadillas de tierra, así es que a continuación os voy a contar lo que sé sobre cómo buscar criadillas, recetas, conservación, etc.

Cómo buscar Criadillas de Tierra

Cuándo salen las Criadillas de Tierra

La criadilla es un hongo, igual que la trufa negra, aunque de tanto compararla con la patata haya quienes piensen que se trata de un tubérculo.

Por eso, para formarse y crecer, las criadillas necesitan humedad, y su momento de recogida ideal coincide con la llegada de la primavera.

Como puedes imaginar, en la aparición de criadillas ayuda que haya sido un año rico en lluvias o en heladas de invierno.

No obstante, el cambio climático y la sequía son claros enemigos de la criadilla de tierra.

Cómo se encuentran las Criadillas de Tierra

Saber coger criadillas es como saber encontrar chirlas o coquinas en la orilla de la playa; es sencillo, pero requiere práctica. Además tiene un extraordinario poder adictivo.

No sé qué referencias se usan en otras tierras, pero al menos en Extremadura, y más concretamente en la provincia de Cáceres, las criadillas de tierra están asociadas con la jara, al ser ésta una planta que crece en los montes de umbría y que arropan un cierto nivel de humedad.

Para dar con ellas, hay que ir provisto con una navaja y aprender a detectar los bultos e incluso las grietas que éstas provocan en la tierra al crecer. Dar con la primera puede costar, pero una vez que se doma el instinto, es cuestión de dar con una zona rica en criadillas para encontrar una gran cantidad de ellas en un puñado de metros.

Como decía, y como se muestra -de hecho- en el vídeo de arriba, en cada lugar hay una planta o florecilla que se asocia las criadillas de tierra o trufas blancas, aunque eso es algo que se acaba aprendiendo con la práctica.

Cómo se hacen las Criadillas de Tierra

Cuando tengas tus primeros 100 o 200 gramos de criadillas (de media, suelen pesar unos 35 ó 40 gramos) tienes dos opciones: cocinarlas o guardarlas para comerlas más adelante.

Cocinar criadillas no es nada complicado. Lo más típico es hacer con ellas tortillas y revueltos, teniendo en cuenta que su punto ideal ha de ser similar al de la patata, y no ofrecer resistencia al hendir la punta de un cuchillo.

En el vídeo de arriba se mezclan muy sabiamente criadillas de tierra con gambas para elaborar un excelente plato mar y montaña, mientras que en la ensalada de criadillas de tierra con miel de la receta de Javier García (abajo), nos encontramos con una interpretación más tradicional con un interesante juego de dulces y salados:

Cómo Conservar Criadillas de Tierra

Si no las quieres cocinar en el momento, pero las vas a consumir en un plazo prudencial de unas dos o tres semanas, la mejor forma de conservar las criadillas de tierra es envasarlas al vacío previamente peladas, lavadas y secadas con un paño limpio.

Pero si quieres conservar criadillas de tierra durante más tiempo, lo que tienes que hacer es pelarlas por completo, lavarlas, blanquearlas durante 5 minutos en agua hirviendo, y una vez frías, meterlas en frascos esterilizados con agua y cerrarlos al vacío.

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Ricardo Ojalvo

Se define a través de sus recetas y artículos como un consumidor consciente y un amante de la cocina dominado por la curiosidad, comprometido con la causa de los platos fáciles, rápidos, ricos y sanos. Su pasión de eterno aprendiz es la sal de sus publicaciones, y su humor, la pimienta.

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