Receta: Crema Catalana

Crema catalana en España, crème brulée en Francia… ¡Qué más da el nombre!, aquí lo único que importa es lo increíblemente rico que está este postre fácil.

Los orígenes de la receta de crème brulée son inciertos, aunque se sabe que se populariza a mediados del siglo XVII a raíz de la publicación de algunos recetarios en Francia. No obstante, España cuenta con su propia versión y su propia forma de llamar a la universal crème brulée: la crema catalana.

Las variables del nombre dan para mucho más en el caso de la popularmente conocida como crema catalana: crema tostada (que sería la traducción literal de crème brulée), crema de vainilla flameada, vasos de yema tostada, etc.; pero quienes han probado este postre fácil y rápido de hacer (el tiempo de horneado se obvia, porque se da por entendido que no necesitamos esperar con la nariz pegada al cristal del horno mientras se hace), por lo que menos se preocupan es por cómo llamarla.

Y es que, en el mundo de los postres, pocas cosas resultan tan estimulantes como hendir la cuchara y romper la capa de caramelo de una crema catalana casera. ¡Y recalco lo de casera!

Crema Catalana o Crème Brulée: receta fácil

Existen muchas respuestas a la pregunta «cómo hacer crema catalana», pero ésta es una auténtica e infalible receta de crema catalana. ¡Tienes que probarla!

Ingredientes:

  • 5 yemas de huevo
  • 250 ml. de nata líquida
  • 200 ml. de leche entera
  • 80 gr. de azúcar blanca
  • 1 palo de vainilla
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • Frutos rojos para decorarCrema catalana

Elaboración:

  1. Pon a calentar en un cazo la leche junto con la nata líquida, el azúcar y el palo de vainilla abierto (para que libere sus esencias), y cuando empiece a hervir, retíralo, tápalo con un plato, y deja que la vainilla infusone durante 30 minutos.
  2. Mientras, en un cuenco, separa las yemas de las claras y remuévelas para homogeneizarlas.
  3. Cuando la leche y la nata se hayan templado, retira la vainilla, y mézclalas poco a poco con las yemas y el azúcar mientras remueves con unas varillas.
  4. Reparte la crema por los ramequines para crema catalana e introdúcelos en el horno precalentado a 100ºC (calor arriba y abajo) durante 90 minutos.
  5. Saca los recipientes del horno y deja la creme brulee reposar a temperatura ambiente hasta que se enfríe. Reparte una cucharada de azúcar moreno sobre cada ramequín, y quémala con un soplete.
  6. A la hora de servir, decora tus ramequines de crema catalana con frutos rojos (frambuesas, fresas, arándanos, cerezas, etc.) que aporten contraste de color y de sabor.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo de cocción: 90 minutos

Veredicto: ★★★★★

Como ves, la crema catalana es, en realidad, una crema de huevo y leche con sabor y aroma de vainilla, cubierta con una capa de caramelo quemado; de ahí su nombre. Aunque por esa misma razón, tal vez sería más preciso llamarla, no crème brulée, sino caramel brulé con crema de vainilla.

Crema catalana

Crema Catalana: Thermomix

La misma receta de la crema catalana que acabas de leer se puede hacer (faltaría más) con Thermomix en sólo 3 pasos, como explica Rosa Ardá en su blog Velocidad Cuchara:

  1. Poner todos los ingredientes en la mariposa (excepto el azúcar moreno y la vainilla), poner la mariposa en las cuchillas y programar 15 segundos a velocidad 3’5.
  2. Añadir la vainilla y dejar cocer 11 minutos a 90º y velocidad 2. Luego, programar 2 minutos más a la misma velocidad sin temperatura. Servir en los ramequines y dejar enfriar a temperatura ambiente.
  3. En el momento de servir, echar el azúcar moreno por encima y quemar con un soplete.

La creme de la creme como tal de este postre fácil y exquisito conocido en todo el mundo, son una especie de natillas caseras algo más consistentes de lo normal; pero lo que le da el toque distintivo a la crema catalana es, sin duda, el caramelo flameado de la capa superior que hay que romper con la cuchara para llegar a la crema, creándose un delicioso contraste de texturas en el paladar.

Otro rasgo distintivo de toda crema catalana casera son los recipientes en los que se elabora. Obviamente, hay libertad en este aspecto, pero digamos que los típicos ramequines para crema catalana son esos cuencos planos como los que os muestro en la foto, generalmente redondos y de color blanco, de unos 8 centímetros de diámetro y no más de 4 centímetros de altura.

Os he repetido ya varias veces eso de hacer crema catalana es muy fácil, por eso te entendería al menos un poco si tu corazón hubiera empezado a latir con fuerza al leer que es necesario quemar el azúcar de la superficie con un soplete y obtener una verdadera crème brulée. ¡Tranquilo!, hay una alternativa al soplete: si no tienes soplete o no sabes usarlo, sólo tienes que volver a meter los ramequines en el horno, esta vez a 150ºC con la función grill, y dejarlos unos 10 minutos, o hasta que el azúcar se convierta en caramelo tostado.

Hecho esto, podríamos dar por finalizada la receta de la crema catalana, y ya sólo nos faltaría dejarla a temperatura ambiente el tiempo necesario hasta que templara. Si vas a comer la crème brulée en el momento, no hace falta que la enfríes, ya que se puede comer tanto fría como a temperatura ambiente. Sin embargo, si quieres conservar tu creme brulee durante algunos días, debes introducirla en el frigorífico bien tapada, para que el caramelo no se deteriore y la crema no se acabe secando.

Por cierto, como has visto, la de la crema catalana es la típica receta de un postre con yemas en la que uno suele plantearse qué hacer con las claras de huevo sobrantes. Si es tu caso, toma nota:

8 recetas con claras de huevo

¡Todo el mundo a hacer crema catalana! Este postre engancha… 🙂

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