Bocadillo de merguez (el mejor bocata del mundo)

En aquella época, pocos meses antes de acuñarse el término mileurista, Ruth y yo acabábamos de aterrizar en Montreal y éramos, entre los dos, unos mildolaristas. Mildolaristas en dólares canadienses, ojo, que era menos que en dólares USA y que al cambio venía a ser como cobrar unas cien mil del ala. Una miseria, vamos.
Junto con Nacho y Mercè, nos convertimos en unos especialistas del chollo, de encontrar lo más barato, de estrujar al máximo nuestras magras ganancias. Conocíamos todos los restaurantes en los que por unos diez dólares se comía de manera más que decente, lo que nos permitía salir a comer o a cenar varias veces por semana. Sabíamos dónde comprar cualquier cosa por el menor precio aunque supusiera pedalear quilómetros o varios transbordos de autobús y metro, al fin y al cabo de lo que andábamos más sobrados era de tiempo. Un tiempo que ocupábamos, aparte de los quehaceres cotidianos que nos habían llevado a ese lado del océano, vagabundeando en bicicleta o cualquier otro medio de tracción animal, jugando largas e intensas partidas de butifarra -con las consabidas broncas tras una mano mala, con la preparación de la cena, con el dilema entre pillar el último autobús o echar otra partida-, montando barbacoas en los lugares más inverosímiles o, simplemente, quedando para ir a tomar una cerveza y charlar.
Uno de mis mayores placeres era ir a hacer la compra semanal al mercado de Jean Talon. El ritual, que se repetía casi invariablemente consistía en salir de casa a media mañana, ir bicicleta hasta la Petite Italie y tomar un espresso en el Cafè Italia entre jubilados que leían con una devoción casi enfermiza las páginas rosa del Corriere dello Sport. De ahí íbamos al Milano a comprar productos italianos, del Milano al Capitol a por las salchichas y la carne, del Capitol a las fruterías y verdulerías del centro y, al mediodía, acabábamos en l’Olivier, nuestro proveedor de aceitunas y productos árabes.
Cuando llegaba el buen tiempo y se fundía la nieve, los propietarios de l’Olivier montaban una barbacoa en la calle y hacían bocadillos de merguez, las típicas salchichas del norte de África, que acompañaban con tomate, cebolleta en juliana, olivas en rodajas y harissa diluida en aceite. Con el tiempo me convertí en un fanático de aquel bocadillo y siempre lo he recordado como el mejor del mundo.
Como el tiempo lo distorsiona todo en algún momento he llegado a creer que no había para tanto, que mi mente había convertido ese bocadillo en el símbolo de aquellos años que pasamos en Montreal, en los que con tan poco fuimos tan felices. Pero hace dos años volvimos a Montreal a pasar el verano y tuvimos la suerte de encontrar una casa cerca del mercado de Jean Talon. Como podéis imaginar una de las primeras obligaciones gastronómicas que me marqué fue la de ir a comer el mejor bocata del mundo que, por cierto, sigue en lo alto del podio.



para 2 personas


Ingredientes

  • 8 merguez
  • 2 panecillos
  • 1 tomate
  • 1/2 cebolleta
  • 1 puñado de aceitunas verdes sin hueso
  • 1 cucharada de harissa
  • Aceite de oliva virgen



 Preparación

  • Abrir los panecillos.
  • Cortar la cebolleta en juliana.
  • Cortar el tomate en gajos.
  • Cortar las aceitunas en rodajas.
  • Mezclar el harissa con el aceite de oliva.
  • Asar los merguez, mejor en la barbacoa o en el grill, evitar freirlos puesto que quedan mucho más grasientos.
  • Montar el bocadillo como en la foto y aliñar con la mezcla de harissa y aceite.
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5 respuestas a Bocadillo de merguez (el mejor bocata del mundo)

  1. Anonymous dijo:

    donde se puede encontrar la hairssa que dices tu??? Laura

  2. Bonastrini Chef dijo:

    Se encuentra en los comercios regentados por marroquíes, argelinos o tunecinos. Puedes encontrarla tanto a granel como envasada (en bote o en tubo). Pruébala antes de echarle a cualquier plato, puesto que es picante…

  3. Holly Cocina dijo:

    Me ha encantado tu relato, con el que me siento identificada, y no te cuento las ganas que me han entrado de probar el bocadillo :)

    • Bonastrini Chef dijo:

      Rosana, ya ves que és muy fàcil de hacer. Tiene una ratio esfuerzo/satisfacción altísima, así que ya sabes…

  4. miguelleon dijo:

    Hola yo tambien soy chef en New York, Resido hace mas de 26 Anos, y quiero compartir cualquier receta tengo experiencia en Comida Francesa ya que he trabajado no por que haya querido sino que el destino y por necesidad me hice chef . Tambien se puede encontrar Harissa en lugares de especias Indues OKEY BYE. ( Soy Mexicano.)

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