Día del niño, educo y bocatamburguesa con tomate agridulce, lechuga y cebolla

Hoy es 20 de noviembre. Hace exactamente 54 años se aprobó en la ONU la Declaración de los Derechos del Niño. Por ello hoy se celebra el Día del Niño. Aunque son de sobra conocidos, no está de más recordar cuáles son:

  1. El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión, idioma, nacionalidad, sexo, opinión política…
  2. El derecho a tener una protección especial para el desarrollo físico, mental y social.
  3. El derecho a un nombre y a una nacionalidad desde su nacimiento.
  4. El derecho a una alimentación, vivienda y atención médicos adecuados.
  5. El derecho a una educación y a un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna discapacidad mental o física.
  6. El derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad.
  7. El derecho a actividades recreativas y a una educación gratuita.
  8. El derecho a estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia.
  9. El derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.
  10. El derecho a ser criado con un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal.

En el primer mundo parece que todos ellos se han conseguido… ¿o no? En el informe La regresión de los derechos de la infancia en España 2007-2013 que Educo (ONG de cooperación para el desarrollo unión de Intervida y Educación Sin Fronteras) ha publicado, aparecen datos muy interesantes (y preocupantes):

  1. En la encuesta sobre condiciones de vida realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el año 2011, el 70% de los encuestados respondía quepara reducir su gasto, lo primero que se afectaba era el gasto energético y el 41% cambiaba sus costumbres de consumo en alimentación
  2. El 25% de los niños españoles están malnutridos.
  3. Hay 500 mil niños pobres más que desde que empezó la crisis en 2007.
  4. 2,5 millones de niños españoles viven en contextos de pobreza.
  5. Hoy en España 500.000 niños son más pobres desde que empezó la crisis (2007).
  6. Cada 3 minutos, un niño cae en riesgo de pobreza en España.
  7. 1 de cada 4 niños está malnutrido, no recibe ni una sola comida saludable al día.

Obviamente, los derechos del niño no se cumplen en nuestro país. La situación descrita está propiciada fundamentalmente por el altísimo paro que hay en España, pero se agrava, como se indica también en el informe, porque ”España ha reducido las ayudas y los presupuestos en los servicios públicos que afectan a las familias y al cuidado de los niños. Concretamente [...] ha habido un recorte de entre el 30 y el 50% en las becas comedor (El País, 19 de septiembre del 2012)[...]“. Este dato es demoledor y demuestra, una vez más, que la crisis no solo afecta per se, sino también por las decisiones políticas (y no me refiero sólo al partido que hoy nos gobierna, eso sería demasiado simplista) que se están tomando. Algunos están sufriendo una crisis con tantas aristas que cada vez tienen más jirones.

Basado en los datos anteriores, Educo ha comenzado un programa denominado Becas Comedor Educo, que trata de paliar estos recortes intentando que los niños puedan tener la oportunidad de disponer, al menos, de una comida completa al día. Aquí puedes leer más sobre ello y colaborar si te interesa.

 Como apoyo a esta campaña, distintos blog de cocina estamos participando proponiendo una receta de un bocadillo saludable de, como máximo 2 €, y que pueda ser un sustitutivo de una comida completa para un niño. Cuando pensé qué hacer llegué a la conclusión que el bocadillo que más se acercaba a esta idea era una hamburguesa. Contiene hidratos de carbono del pan, proteínas de la carne, lácteos del queso y vitaminas de las distintas verduras, lechuga, tomates, cebolla. Además a los niños les suele encantar. Las variantes que he incluido han sido dos: usar pan de bocadillo y no de hamburguesa(de ahí lo del nombre de bocatamburguesa), ya que el primero, al ser más duro, favorece la musculatura de la mandíbula y fortalece las encías y los dientes; y la utilización de tomate agridulce que sustituiría el uso del ketchup, ya que el industrial suele tener un alto exceso de azúcar.

Los ingredientes y coste (no he incluido el precio cuando este ha sido menos al centimo de euro) de la bocatambuerguesa ha sido:

  • 1 bocadillo (0, 30 €).
  • 180 gr de carne picada mixta de ternera y cerdo (0,90 €).
  • 2 lonchas de queso (0,11 €)
  • 2 a 4 rodajas de tomate de 0,5 cm de ancho cada una (70 a 140 gr,  0,09 – 0,18 €).
  • 10 gramos de azúcar.
  • 1 cucharita de miel (0,10 €)
  • Un pellizco de comino (0,10 €).
  • Una cucharita de mantequilla (0,05 €).
  • 50 gr de lechuga (0,07 €).
  • Cebolla al gusto.
  • Un chorrito de aceite (0,03 €).
  • Sal y pimienta.

A continuación os pongo la receta en formato #twittreceta. Espero que os guste y que colaboréis, dentro de vuestras posibilidades, en la campaña de educo.

Publicado en Pan, Plato principal, Recetas, Reflexiones, Tuiteadas | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

Gante, la ciudad de la mostaza de Tierenteyn y el pan de Himschoot

Castillo de Gante. Fuente: Wikipedia.

Gante es una preciosa ciudad Belga surcada por canales. Su castillo es robusto, de una belleza inesperada, en el sentido de que es una auténtica sorpresa encontrarse una fortificación como esa en el centro de la ciudad y no, como es habitual, en lo alto de un cerro. Por otro lado, sus casas gremiales, a los costados del río Leie, demuestran el poder y riqueza que estas asociaciones adquirieron (y generaron) en la alta Edad Media y Baja Edad Moderna. Gantes es, obviamente, una ciudad a visitar.

No es, sin embargo, mi intención hablar ni de la Gante histórica ni turística. Para conocerla tenéis infinidad de información en diversos blog y páginas web. Quiero dar a conocer un par de productos de primerísima calidad.

El primero es la mostaza de Tierenteyn-Verlent, que es el nombre de la casa que la fabrica desde principios del siglo XIX. Aunque existen distintos tipos de mostazas, la más famosa (y la que yo compré) es la extra. Su fabricación es artesanal y no contiene conservantes, por lo que es necesario guardar en nevera y consumir en menos de cuatro meses. A partir del cuarto mes, si no se ha terminado, aconsejan usarla para cocinar. Como veis en la foto de abajo, los manchones lo delata, creo que con la mía no tendré este problema.

Mostaza de Tierenteyn-Verlent

Su color es marrón oscuro y su consistencia algo más líquida que las mostazas habituales. Su sabor es picante y persistente. Es un fantástico acompañante para carnes. A mí me gusta especialmente con la ternera.

La mostaza la venden en infinidad de tamaños y con distintos tipos de botes: desde un simple bote de cristal con una etiqueta blanca (a muy buen precio), como el de la foto de arriba; hasta botes cerámicos de distintos colores. Todos los botes se encuentran en el mostrador, junto con el precio que tienen. Eliges y lo llenan.

Si queréis conocer algo más sobre le proceso de fabricación y algo más de la historia de esta mostaza, podéis leer, además la información que dan en la web de la fábrica, el interesante artículo del New York Time (del año 1986) que lleva el sugerente título “Desde Gante, una mostaza conocida en época de Napoleón“.

Aquellos de vosotros que seáis amantes de los sabores fuertes, si vais por Gante, os recomiendo que la compréis sin falta.

El segundo producto es el pan de Himschoot. Esta panadería tradicional, la más antigua de Gante, se encuentra justo dos puerta a la izquierda de Tierenteyn. Es un pequeño local con un escaparate en el que se muestran una gran variedad de panes. Entre todos yo me decidí por un fantástico pan de molde con semillas (disculpad la calidad de la foto, la hice con el móvil).

Pan de molde con semillas

También venden dulces y narices de Gante, una especie de gelatina sólida con forma de cono y rellena de una crema de frambuesa. Aunque me comí varias, ya que soy un fanático dulcero y el azúcar me entra directamente en vena, son excesivamente dulces.

Además de lo anterior, esta panadería es un bed and bread, una original adaptación de los famosos bed and breakfast. Dispone de solo tres habitaciones, cada una de ellas en una planta del edificio del siglo XVII en donde está ubicada la panadería. El precio de cada habitación, para dos personas, es de 100 € (a fecha de verano de 2013), y lleva incluido un desayuno con productos elaborados en la panadería. Sin duda debe ser una experiencia fantástica. Espero algún día alojarme allí.

En resumen. Si vais por Gante, además de disfrutar de la fantástica ciudad, no os perdáis estas dos pequeñas joyas gastronómicas. No os arrepentiréis.

Publicado en Productos Gastronómicos, Viajes | Etiquetado , , , , | 3 comentarios

Huevos a la vinagreta con cebolla caramelizada… o algo parecido

La receta de huevos a la vinagreta es bien sencilla: cortamos una cebolla muy fina, freímos uno o dos huevos, y los servimos junto con la cebolla, regados con un buen chorro de vinagre.

Esta receta la conocí hace poco, al ayudar a Lupe a hacer el menú vegetariano de Pablo, Scouter (monitor en la jerga Scout) de mi grupo Scout. Me pareció que la cebolla cruda, aunque rica, podría ser demasiado “heavy”. A mí, al menos, me gusta, pero en pequeñas cantidades y no acompañadas de un chorro de vinagre. Por eso decidí modificarla ligeramente y servir la cebolla caramelizada.

El tema de la cebolla caramelizada es un tema del que se ha hablado mucho en diversos blog gastronómicos. Para empezar, hay que tener en cuenta que la utilización de azúcar en la caramelización no es más que un recurso para acelerarla. La cebolla, de forma natural, se carameliza (en realidad, se produce una reacción de Maillard) sin necesidad de ella, sin embargo este proceso es muy lento y necesita bastante atención para que no se queme. Es ahí donde entran en juego el conocimiento científico para poder obtener una auténtica cebolla caramelizada, es decir, sin azucares añadidos, y en un tiempo razonable. Se sabe que la reacción de Maillard se facilita cuanto mayor es el PH, siendo óptima para un PH entre 9 y 10. Por otro lado el PH de la cebolla varía entre 5 y 6. Por tanto, si subimos de alguna manera el PH de la cebolla podremos conseguir acelerar la caramelización de la cebolla. La forma más sencilla de conseguirlo es añadiendo algo de bicarbonato sobre la cebolla cortada mientras se está calentando. Los resultados son sorprendentes, como puedes ver en el siguiente vídeo.

Si te interesa más sobre el tema puedes leer este post del blog Khymos.

Os dejo ya con la receta de huevos a la vinagreta con cebolla caramelizada. Además del vinagre he añadido salsa de soja y el huevo lo he hecho poché en vez de frito. La verdad es que no sé muy bien si debería tener ese nombre u otro. Es un tema un poco espinoso este el de los nombres de las recetas. En cualquier caso, y se llame como se llame, espero que os guste y la disfrutéis.

Huevos a la vinagreta con cebolla caramelizada
Autor: 
Tipo de receta: Primer plato
Tiempo de preparación: 
Tiempo de elaboración: 
Tiempo total: 
Servicios: 1 o 2
 
Ingredientes
  • Dos o tres cebollas medianas.
  • Uno o dos huevos.
  • Vinagre.
  • Bicarbonato.
  • Sal.
  • Chile.
  • Salsa de soja.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
Instructiones
  1. Corta la cebolla en juliana. En una sartén agrega un fondo de aceite y pon la cebolla. Déjala unos cinco minutos en la sartén removiendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo echa por encima un poquitín de bicarbonato. No puede ser mucho ya que si no su sabor se notará mucho y arruinarás la receta. Deberías echar en torno a un 4% o 5% del peso de la cebolla, pero para la cebolla que usamos es muy poca cantidad (1 gramo más o menos) y te va a ser difícil de pesar. Para que tengas una referencia, echa bicarbonato como si estuvieses salando muy ligeramente la cebolla.
  2. Tras agregar el bicarbonato, baja el fuego y tapa la sartén. Remueve de vez en cuando para que no se pegue. Cuando lleve unos 15 minutos al fuego verás que la cebolla empieza a exudar. Déjala unos minutillos más tapada y luego destápala y sube a fuego medio el fuego. Deja que se evapore el agua y que se termine de hacer la cebolla.
  3. Mientras se está terminado de hacer la cebolla puedes ir preparando el huevo poché, cada uno por separado o los dos juntos, como prefieras. Sigue el método que te explican aquí, pero sin agregarle la sal.
  4. Justo antes de servir, pon la cebolla a fuego bajo, agrega un chorro de vinagre al gusto. Remueve hasta que se haya evaporado. A continuación apaga el fuego y echa un chorro de salsa de soja. Remueve un poco sobre el fuego con el calor residual.
  5. Para servir, pon la cebolla en un plato hondo o en un cuenco. En el centro colocas los huevos y sobre éstos echas unos granos de sal gorda y un poco de chile molido. Termina echando unas unas gotitas de aceite de oliva virgen (mejor uno con sabor afrutado, por ejemplo, arbequina) sobre la cebolla y el huevo.
Notas
Yo he usado un vinagre suave (de arroz), pero puedes usar cualquier otro.
Esta receta puede tener todos los variantes que quieras: no le añadas la salsa de soja si no te apetece, en vez de ponerle chile molido puedes poner cebollino o perejil picado, los huevos puedes hacerlos fritos o a la plancha en vez de poché… Eso sí, si no hace la cebolla como te he explicado, no tendrá nada que ver con esta receta.

EDITADO (8/10/2013):
Últimamente, además de lo explicado en la receta, estoy presentado el plato poniendo un poco de cebolla morada y unas hojas de cilantro. Además de mejorar bastante la presentación, los sabores de estos dos ingredientes mejoran la receta. Aquí podéis ver una foto.

 

Publicado en Aperitivos-Tapas-Pintxos, Plato principal, Recetas | Etiquetado , , , , , , , , , | 3 comentarios

Bacalao verde

 

Está muy bien poder comprar productos ecológicos, pescados salvajes (lubinas, salmones…), delicatessen… También es muy recomendable hacer tus propias elaboraciones bases: caldos, salsas… Sin embargo, no siempre es posible, por tiempo o coste o, simplemente, porque no apetece. Renunciar a todo o parte de lo anterior no debería implicar renunciar a comer bien. De hecho, soy de los que creo que es una frivolidad renegar de los productos preelaborados. Además considero que se pueden elaborar platos muy ricos con ellos.

La receta que os presento a continuación está elaborada con algunos productos congelados y preelaborados. En concreto unos lomos de bacalao congelado, unas espinacas congeladas y unas patatas paja. El plato en cuestión es un bacalao verde, una muy rica receta portuguesa (este es el segundo plato de bacalao portugués que os presento en el blog), completísima (y contundentísima) cuyos ingredientes incluyen proteínas (bacalao); vitaminas y fibra (espinacas); hidratos de carbono (patatas y bechamel); y grasas (bechamel). Es el prototipo de plato único. Además es muy sencillo de hacer. Espero que os guste.

5.0 from 1 reviews

Bacalao verde
Autor: 
Tiempo de elaboración: 
Tiempo total: 
Servicios: 4
 
Ingredientes
  • 400 g lomos de bacalao congelado.
  • 500 ml de leche.
  • ½ cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 hoja de laurel.
  • 250 g de espinacas congeladas.
  • 85-95 g de patatas paja.
  • 40 g de mantequilla.
  • 40 g de harina.
  • Queso rallado.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de Oliva.
Instructiones
  1. Descongelamos el bacalao, en un bol con leche, metido en la nevera.
  2. Una vez descongelado, ponéis medio litro de leche en una olla (no uséis la que se haya utilizado para la descongelación del bacalao, ya que estará mezclado con el glaseado de agua que se usa para la congelación del pescado) y cocéis el bacalao en ella. Cuando veáis que las lascas del lomo empiezan separarse, retiráis el bacalao de la leche, dejáis enfriar y desmenuzáis. Reservad la leche.
    Hervimos el bacalao en leche
  3. Cortáis la cebolla en trocitos (en el tamaño que más os apetezca, dependiendo de si queréis notar o no la cebolla al comer el plato). Picáis el ajo. Rehogáis ambos junto con la oja de laurel en un poco de aceite. Cuando se hayan pochado ligeramente agregamos las espinacas congeladas (no hace falta que las descongeléis ni hirváis previamente). Dejáis que se vayan descongelando a fuego medio. Cuando lo hayan hecho, agregáis el lomo desmenuzado y lo integramos con el resto de los ingredientes. Quitamos la hoja de laurel y reservamos.
  4. Mientras tenemos al fuego la elaboración anterior, preparamos una bechamel de la forma habitual con la mantequilla, la harina y la leche que usasteis para cocer el bacalao. Salpimentáis al gusto. La bechamel no debe quedar espesa.
  5. Mezcláis con una cuchara la elaboración de espinacas y bacalao junto con la bechamel. Agregáis también las patatas pajas y volvéis a mezclar, pero teniendo cuidado de que no se partan en exceso. Ponemos queso rallado y metemos en el horno unos minutos hasta que se gratine. ¡Buen apetito!

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Publicado en Plato principal, Recetas | Etiquetado , , , , , , | 8 comentarios